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Gestión Corporativa Del Agua En Colombia: Reduciendo Impactos En El Agua Y Fortaleciendo La Sostenibilidad De Los Negocios

Disruptive Innovations
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Resumen

El crecimiento de la población, la urbanización y los cambios en los patrones de producción y consumo tienen un impacto directo en la disponibilidad del agua. La OECD1 estima que, en 2050, si no se adoptan nuevas políticas, cerca del 40% de la población viviría en cuencas con estrés hídrico severo y la demanda global de agua se incrementaría hasta en un 55%. Por ello, es urgente implementar acciones individuales pero significativas y desarrollar alianzas para mejorar la gestión del agua. Invitación a ver video #ValoroElAgua; Valuing water 

A continuación, presentamos el trabajo de la alianza público-privada entre la cooperación del gobierno de Suiza, empresas privadas, instituciones y asociaciones de empresarios. La iniciativa comenzó en 2010, con el nombre de SuizAgua Colombia. Ha escalado a Perú y Chile y actualmente también trabaja en desarrollo de conocimiento junto con México. La Iniciativa trabaja en el desarrollo de casos empresariales enfocados en la comprensión y reducción de los impactos de sus procesos productivos en el agua. Adicionalmente, las empresas se involucran en acciones colectivas para mejorar la gestión del agua al nivel de cuenca. Han sido siete años de construcción de capacidades y puesta en práctica, buscando el logro del objetivo global agua (Objetivo de Desarrollo Sostenible 6), en términos de eficiencia del uso de agua, tratamiento de agua residual y mejor gobernanza del agua.

¿Crisis del agua? 

El agua es un compuesto fundamental para la vida en la Tierra y para todo proceso productivo. Los desafíos relacionados con el crecimiento de la población, la urbanización y los cambios en los patrones de producción y consumo, tienen un impacto directo en la disponibilidad de los recursos hídricos en términos de cantidad y calidad. El cambio climático incrementa estos desafíos al alterar los regímenes de lluvia y temperatura, y al incrementar la frecuencia e intensidad de eventos climáticos extremos. El objetivo global agua (ODS 6) de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible enfatiza la urgencia de resolver la crisis global del agua.

A pesar de la abundancia de recursos hídricos en Colombia, el país enfrenta desafíos críticos en su gestión, tales como: i) concentración de la demanda (70% de la población y la industria están localizados en un territorio que tiene solo 13% del total de los recursos hídricos)2; ii) altas tasas de deforestación (178.597 hectáreas de bosque perdidos en 2016, que implica un incremento del 44% respecto al 2015); iii) contaminación crítica del agua, aún sin sistema nacional de monitoreo, iv) inequidad social profunda (Colombia es uno de los países más inequitativos de Latinoamérica, con un índice de Gini de 53.53 y una considerable brecha entre zonas rurales y urbanas); e v) impactos crecientes del cambio climático y la variabilidad climática. 

En este contexto, la sociedad civil, las entidades públicas y el sector privado deben asumir, con urgencia, su responsabilidad de construir un futuro sostenible a nivel nacional y global. Adicionalmente, el sector privado es cada vez más consciente de los riesgos hídricos asociados a sus negocios, por ejemplo: cierre de operaciones por desabastecimiento o deficiente calidad, mayores costos operacionales, afectación de reputación y pérdidas de ventas. 

En este sentido, la información precisa y transparente sobre el impacto ambiental de sus productos (huella) es requerida para mejorar la gestión y para establecer normativas adecuadas. Por lo tanto, se necesitan herramientas estandarizadas y reconocidas. Este es el caso de la(s) métrica(s) de huella de agua que, bajo el enfoque de Análisis de Ciclo de Vida, brinda el marco para evaluar y monitorear con fin de establecer las inversiones prioritarias de reducción de los impactos, directos e indirectos, del uso de agua en la producción de bienes y servicios. La huella de agua produce impactos relacionados con el consumo de agua, la contaminación y el lugar geográfico de uso.

Experiencia

En Colombia, desde 2010, una alianza público-privada dinamizada por la Embajada de Suiza - Agencia Suiza para la Cooperación y el Desarrollo (COSUDE) a través de su Programa Global Agua4, ha liderado la aplicación de los principios de gestión corporativa del agua con el fin de incidir en un mayor compromiso del sector privado, reducir impactos en el agua y escalar el alcance del trabajo.

Líneas clave de acción: 

i)   Evaluación, monitoreo y reducción de la huella de agua (basada en la ISO14046);

ii)   Motivación y orientación de las acciones de las empresas en la gestión del agua a nivel territorial y comprometerlas a trabajar con otros aliados en las cuencas; y

iii)   Creación de una comunidad de práctica en América Latina sobre huella de agua y gestión corporativa del agua. 

En Colombia, se desarrollan 20 casos empresariales con diferentes sectores que buscan reducir los impactos en las operaciones directas, comprometerse con la cadena de valor y trabajar en acciones territoriales de gestión del agua. Lo anterior, en el marco de una alianza con la Asociación Nacional de Empresarios (ANDI), con el Centro Nacional de Producción Más Limpia y la Corporación INSITU como implementadores, y la asesoría científica de Quantis. Adicionalmente, con el Centro de Análisis de Ciclo de Vida en México – CADIS, se ha afianzado la comunidad de práctica en América Latina con profesionales en la región trabajando en este tema. Bajo las mismas líneas de acción y con resultados remarcables, el proceso ha sido ejecutado en Perú y Chile desde 2012.

Resultados clave

  • La iniciativa está a la vanguardia de la aplicación del estándar ISO 14046 en huella de agua. Desde 2010, esta iniciativa pasó de ser un concepto prácticamente desconocido a convertirse una herramienta aplicada por el sector privado, las instituciones públicas y la academia, así como centros de investigación.
  • El aumento de interés de la población implicada y la movilización de inversiones del sector privado para reducir los impactos en el agua. Entre 2010 y 2015 se realizaron estudios de caso al respecto. 11 grandes empresas evaluaron y redujeron sus impactos (alrededor de 2.5 millones de USD que fueron invertidos). Las acciones en el territorio incluyeron proyectos en cultura del agua, cosecha de agua lluvia, tratamientos de agua, restauración de ecosistema, recuperación de materiales para procesos productivos (reciclaje). 
  • Entre 2016 y 2019, cerca de 20 empresas de diferentes sectores contribuyen a construir casos de negocio, y la Asociación Nacional de Empresarios de Colombia (ANDI) se ha convertido en el líder de la iniciativa.
  • La huella hídrica fue introducida por primera vez como un instrumento de política pública en Colombia, en el Estudio Nacional del Agua (ENA).
  • Se fortaleció la comunidad de práctica facilitando el intercambio entre profesionales  que usan la huella de agua de la ISO 14046 en el contexto Latinoamericano. Una guía está disponible con las recomendaciones consensuadas, con el fin de fortalecer la coherencia conceptual y metodológica en la región. Profesionales de 14 países contribuyeron al desarrollo de esta guía.
  • Se diseñó y ejecutó un curso en línea sobre “Huella de Agua – ISO 14046” en colaboración con Cap-Net UNDP, Quantis y el Centro Nacional de Producción Más Limpia.

Desafíos

En una economía globalizada, los impactos asociados a las diferentes etapas del ciclo de vida del producto (extracción y transformación de materias primas, cadena de valor, manufactura, distribución, reciclaje, reutilización y disposición final) parecen distantes para los consumidores. Es por esto que las responsabilidades están distribuidas mientras los impactos ambientales y sociales se incrementan y las inequidades globales se profundizan. 

Se necesita de un compromiso público concreto para lograr cumplir con los desafíos globales, tales como asegurar el acceso equitativo al agua, el uso eficiente, el tratamiento de efluentes de manera segura y la preservación de ecosistemas. 

La transformación sólo será posible a través de nuestro compromiso con una buena gestión del agua en nuestros territorios y la consciencia de los impactos que ocasionan los productos que usamos y consumimos. 

Tanto las empresas como los consumidores, debemos tomar decisiones basados en el desempeño ambiental de los productos y servicios. 

En este sentido, la información estandarizada y transparente es la base para favorecer patrones de producción y consumo más sostenibles hacia una economía donde los recursos sean verdaderamente valorados y los residuos e impactos reducidos al máximo (economía circular).

Las experiencias con el sector privado permiten mostrar que la reducción de los impactos y los riesgos asociados al agua son inversiones en la sostenibilidad de los negocios. En Colombia, es de vital importancia que el sector privado asuma la iniciativa de difundir la información sobre las buenas prácticas, las tecnologías apropiadas, las ganancias económicas y la repercusión social. Es importante señalar que los intercambios con otros países también influyen y aceleran el proceso entre pares.

Un futuro viable significa que reconozcamos y nos movilicemos por el verdadero valor del agua como un elemento vital e irremplazable.

 

1 https://www.oecd.org/env/indicators-modelling-outlooks/49846090.pdf 

2 Estudio Nacional del Agua, IDEAM 2015 http://documentacion.ideam.gov.co/openbiblio/bvirtual/023080/023080.html 

3 http://data.worldbank.org/indicator/SI.POV.GINI

4 https://www.shareweb.ch/site/Water/about-the-reseau/global-programme-water-initiatives

Diana ROJAS ORJUELA
Asesora regional América Latina – herramientas económicas
Programa Global Agua – Ayuda Humanitaria y Desarrollo (COSUDE) 
Embajada Suiza en Colombia