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Sun, Dec

Resumen 

Fundación Corona es una fundación familiar, de segundo piso, que lleva 56 años trabajando por Colombia. En el 2011 la fundación asumió el rol de fundación de segundo piso y empezó a trabajar bajo una estrategia que permitiera monitorear y aprender de las iniciativas y crear modelos escalables en sus dos líneas de acción actuales: Educación Orientada al Empleo y Educación para la Participación Ciudadana. Luego de casi una década de trabajo en estos temas, se pueden resaltar varios de los aprendizajes consignados en el desarrollo conceptual del Modelo de Empleo Inclusivo.   

Situación

Una de las principales necesidades de la política social de países como Colombia, es la de encontrar caminos que permitan a sus poblaciones consolidar mecanismos de generación ingresos, ojalá autónomos, en especial por parte de aquellos segmentos de los que se espera movilidad social. En Colombia y en general en América latina, la generación de empleo es necesaria para poder reducir la desigualdad que se encuentra en niveles muy altos en toda la región. Aun así, la generación de empleo no es el único factor, los factores asociados a su acceso y permanencia tales como los estudios, las habilidades duras y habilidades para la vida y los conocimientos de la fuerza de trabajo, inciden en la desigualdad de oportunidad para acceder a empleos formales y mejorar la calidad de vida (CEPAL. División de Desarrollo Económico, 2012).

Con miras a este objetivo, y entendiendo la relación entre el empleo formal, el fin de la pobreza y la movilidad social, el país lleva décadas implementando diferentes acercamientos con distintos tipos de iniciativas, programas, proyectos y políticas activas, donde han estado involucrados gobiernos nacionales y locales, entidades de cooperación, fundaciones empresariales y familiares y asociaciones, entre otros actores interesados en promover la inclusión laboral. 

Aun así, y a pesar de estos esfuerzos no se ha logrado que poblaciones vulnerables encuentren el camino para consolidar mecanismos autónomos y permanentes de ingresos y, a partir de eso, lograr movilidad social.

Fundación Corona es una fundación familiar, de segundo piso, que lleva 56 años trabajando por Colombia. En el 2011 la fundación asumió el rol de fundación de segundo piso y empezó a trabajar bajo una estrategia que permitiera monitorear y aprender de las iniciativas y crear modelos escalables en sus dos líneas de acción actuales: Educación Orientada al Empleo y Educación para la Participación Ciudadana. En la primera, la fundación ya cuenta con diez años de monitoreo de iniciativas de empleo inclusivo. 

Equipo Fundación Corona.
Fuente: Fundación Corona

El empleo inclusivo es la vinculación de población vulnerable al mercado laboral a través de empleos formales y estables. Este es uno de los mecanismos que permiten que las personas que enfrentan más dificultades a la hora de emplearse alcancen niveles significativos de movilidad social. Estos grupos de personas que, en determinados contextos, enfrentan más barreras son, entre otras, los jóvenes, las personas en proceso de reintegración, las mujeres, la población afrodescendiente e indígena, las víctimas del conflicto armado, las personas en condición de pobreza y las personas con discapacidad, entre otros. En Latinoamérica es particularmente importante encontrar herramientas que faciliten que personas de estas poblaciones logren entrar, ser productivos y permanecer en el mercado laboral formal, dado los importantes desafíos que enfrentan estos países en materia de equidad, superación de pobreza y movilidad social.

Luego de casi una década de trabajo en estos temas, podemos resaltar varios de los aprendizajes consignados en el desarrollo conceptual del Modelo de Empleo Inclusivo. El principal de ellos es que los territorios deberían consolidar estrategias interinstitucionales que permitan trabajar de manera simultánea sobre los distintos elementos que condicionan de manera definitiva la probabilidad de acceso de estas poblaciones al mercado laboral. A continuación, se resumen de algunos de estos aprendizajes.

Las escuelas no están funcionando como deberían. La probabilidad de llegar, ingresar y permanecer en el mercado laboral formal está fuertemente relacionada con la posibilidad de finalizar la secundaria. Quien la completa, tiene el doble de probabilidad de llegar a mercado laboral. Según la Encuesta sobre la Transición de la Escuela al Trabajo (ETET) realizada por la Organización Internacional del Trabajo (OIT) “cuando se considera el nivel de escolaridad se observa claramente que aquellos con educación superior (universitaria o no universitaria) tienen mayores probabilidades de culminar la transición. Esto se debe a que los jóvenes que siguen estudios postsecundarios inician su transición a edades más elevadas y a que en general tienen mayor probabilidad de insertarse rápidamente en el mercado laboral, sobre todo en empleos satisfactorios” (CEPAL – OIT, 2017). En Colombia, culminar la educación media completa se asocia con un aumento en el ingreso laboral del 16% respecto a no hacerlo y la brecha en la tasa de informalidad entre trabajadores con media completa y trabajadores con media incompleta asciende a 19 puntos porcentuales (Sánchez, Munari, Velasco, Ayala & Pulido, 2016), adicionalmente, la diferencia en el promedio de ingresos laborales entre las personas con básica secundaria y personas con educación superior en el 2018 fue del 203% (FILCO, 2018). Sin embargo, la deserción, a pesar de los importantes avances en ciudades como Bogotá, es muy alta. Cerca de veintiún mil niños, niñas y jóvenes desertan del colegio en Bogotá cada año, quince mil en una ciudad como Medellín y seis mil en un territorio como Urabá1. En muchos territorios, la realidad es que cada año desertan más estudiantes de los que se gradúan.

Además de completar la media, la calidad de la formación juega un papel igual de importante. Por desgracia, los pocos que se gradúan lo hacen con serias falencias en su aprendizaje. En las pruebas locales, en una ciudad como Medellín, el 60% de los estudiantes tiene un desempeño por encima del promedio nacional en matemáticas. En una ciudad como Buenaventura solo el 25% de los estudiantes tiene un resultado superior el promedio nacional. Peor aún si nos comparamos internacionalmente, en las pruebas PISA (2015) ocupamos el lugar 56 en lectura, 63 en matemáticas, y 59 en ciencias entre 72 países evaluados. 

Al analizar los resultados por tipo de institución educativa encontramos que en el caso de matemáticas los colegios privados tienen un mejor desempeño que los oficiales urbanos y rurales, sin embargo, estos resultados equivalen a un rezago de 2 años de escolaridad frente al promedio de la OCDE, que en caso de las instituciones oficiales urbanas asciende a 3.3 y en las rurales a 3.9.

En formación luego de la escuela, las cosas no mejoran. La oferta en Colombia tiene un sinnúmero de denominaciones y categorías que en su desorden son el mejor reflejo de lo caótico de este tramo. Una persona que quiera formarse tiene al frente distintas modalidades de formación como operario, auxiliar, técnico y tecnólogo, que en la práctica no tienen mecanismos adecuados de aseguramiento de calidad y pertinencia, lo que genera una oferta no estandarizada por niveles, con alternativas disímiles de duración, estructura, certificación, y etcétera. Esto implica entre otras cosas, que ni personas ni empleadores entiendan y por lo mismo valoren esta formación. De la oferta total de formación superior -que incluye a la universitaria, la técnica profesional, la tecnóloga, y las especializaciones técnicas y tecnológicas-, tan solo el 24% de las entidades cuenta con acreditación de calidad. En complemento, de la totalidad de oferta de formación como auxiliar, operario, técnico laboral -incluyendo técnico Sena-, tan solo el 10% de las entidades y el 25,5% de los programas cuenta con certificación de calidad (SIET,2018) a través de mecanismos con un enfoque más administrativo de aseguramiento de calidad formativa.

Seguramente esto redunda en que uno de cada dos estudiantes de educación universitaria y dos de cada tres de formación técnica abandone sus estudios. En el trabajo que desarrolla Fundación Corona en distintas partes del país es recurrente que los funcionarios de talento humano manifiesten no conocer ni entender los distintos tipos de formación y su relación con los diferentes cargos en la empresa. También ha sido evidente el desconocimiento y nivel de desinformación de los jóvenes y sus familias, que no entienden las ofertas existentes.

El rol de la intermediación laboral debe fortalecerse. El país configuró una red de entidades encargadas de acercar la oferta y demanda laboral que hoy llega a cerca de trescientos sesenta entidades y ochocientos puntos de atención, la Unidad del Servicio Público de Empleo (SPE). Esta es una entidad adscrita al Ministerio del Trabajo en Colombia desde el 2011, y su misión es administrar la red que ayuda a los colombianos a acercarse a las oportunidades de trabajo formal y ayudar a los empresarios a conseguir talento humano idóneo. Esta red de prestadores del servicio público de empleo, que incluye prestadores públicos y privados, contabilizó tres millones de personas y ciento veinte mil vacantes en el 2018. Aun así, en ocho años de funcionamiento del mecanismo, el país aún no cuenta con información consolidada de toda la oferta de servicio o el detalle de buscadores y vacantes, es decir, un conteo de beneficiarios por usuario único consolidado, e inclusive el microdato de los beneficiarios de cada una de las actividades financiadas. Tampoco podemos tomar decisiones estratégicas, aún hoy no contamos con una estimación que nos permita determinar la demanda de servicios de intermediación, un estimado de avance en la cobertura, ni existe una estimación que permita entender la aproximación de la cantidad de prestadores y su capacidad operativa, requeridas de acuerdo con la necesidad de cada territorio y clave para determinar el déficit o sobreoferta de los oferentes en al menos las ciudades principales de Colombia. La oferta, financiada con recursos públicos, destinó cerca de 364.790 millones de pesos colombianos (Superintendencia de Subsidio Familiar, 2018) en sesiones grupales de orientación y formación a buscadores de empleo, y tan solo lograron la colocación de 362.102 personas del 1.736.216 de registrados.

Tras el análisis realizado sobre estos datos, se podría plantear que la principal problemática en la intermediación del país está asociada con que los procesos de cruce entre oferta y demanda no se hace por competencias, debido a la casi nula estructuración de vacantes y perfilamiento de candidatos justamente sobre competencias. Se ha encontrado que, al no hacerlo, los procesos de preselección y selección aun recurren a un segundo plan en el que aplican filtros como la exigencia de experiencia previa y nivel de escolaridad y no un tipo preciso de formación; así como pruebas de seguridad, entrevistas en los cuales se evidencian prejuicios, entre otras prácticas que no garantizan la escogencia del candidato más productivo para la vacante, pero que generan unos impactos de discriminación importantes. 

Los empleadores son parte importante de la solución. La última encuesta disponible del DANE muestra que el 52,6% de las empresas dedicadas a la industria, el 65% de las empresas de comercio y el 25,3% de las empresas de servicios, no cuenta con un departamento de recursos humanos. Esto genera vacíos en la calidad de los procesos de talento humano de las empresas del país, lo que genera un impacto inmenso sobre la productividad y equidad del mercado laboral. Ejemplo de esta debilidad, el 78.8% de la industria, el 86,4% del comercio y el 56,4% de las empresas de servicios no tiene un esquema de talento por competencias; en la práctica, la mayoría de las empresas en Colombia no tiene claridad sobre las competencias necesarias para el desempeño en cada uno de sus cargos. Si una empresa no tiene esa claridad, no tiene la capacidad de evaluar efectivamente el desempeño, definir perfiles de vacante, seleccionar a los nuevos colaboradores ni desarrollar programas de bienestar basados en resultados. 

El crecimiento de la productividad ha sido un proceso lento y es bastante bajo. La baja productividad asociada al talento humano encuentra una de sus principales causas en los procesos de talento humano.         

Es mejor apalancarse con la institucionalidad existente y potenciarla, que destinar todos los recursos a programas parainstitucionales con ofertas paralelas de servicios. Asimismo, las acciones que se implementen deben enfocar sus esfuerzos en mejorar -no duplicar ni reemplazar- el papel de colegios, entidades de formación para el trabajo y centros de empleo.

En la implementación de las acciones reactivas, se deben contemplar mecanismos que permitan a quienes ya están buscando de manera infructuosa el ingreso al mercado laboral, que no solo se potencien sus competencias laborales, sino que se nivelen sus falencias en competencias escolares. Esto toma tiempo, en particular cuando la brecha es muy larga o cuando tiene un componente muy fuerte de habilidades socioemocionales. 

Las rutas cortas ofrecidas a población vulnerable solo son efectivas para algunos segmentos de población con una brecha muy corta en sus niveles de competencias escolares y laborales. Ofrecer rutas cortas a población vulnerable en general, tan solo beneficiará en el corto plazo a los segmentos que en el fondo no necesitaban del programa para llegar al mercado laboral. Esto se hace evidente cuando las iniciativas aumentan sus metas de beneficiarios o aumentan la cantidad de cohortes, que rápidamente se quedan sin beneficiarios o deben emprender esfuerzos grandes por llegar a nuevas personas y cumplir sus metas. Así mismo, que las acciones con centros de empleo y en especial con empleadores, no pueden estar centradas en la remisión de candidatos o en la sensibilización. En la medida que las iniciativas de empleo inclusivo desarrollen e incorporen mejores mecanismos para diagnosticar y potenciar procesos de talento humano en centros de empleo y empresas, las posibilidades de que los procesos de selección, reclutamiento, evaluación de desempeño y plan de carrera se realicen de manera adecuada van a aumentar, con su consiguiente impacto en equidad y productividad. Esto trae consigo, que el trabajo con las áreas de orientación y gestión empresarial en los centros de empleo, y las áreas de talento humano en las empresas cobre más importancia frente a la aproximación tradicional de vulnerabilidad y responsabilidad social. 

Es necesario implementar mecanismos de largo plazo que permitan la oferta de mejores servicios y rutas, y que faciliten la estructuración de ejercicios de impacto colectivo que trabajen por una visión de territorio de mediano y largo plazo, consolidando aprendizajes que logren mover la aguja del territorio. 

La destinación de la mayoría de los recursos provenientes de gobiernos, cooperación y privados a proyectos individuales, de corto plazo, que arrancan de cero, ofrecen servicios paralelos que duplican la oferta ya existente, y están orientados a la financiación de actividades, no va a permitir que cambie el panorama. Por el contrario, la pasarela de proyecto tras proyecto financiado más con la pretensión de ser el mejor que el más efectivo, va a contribuir que “los de siempre” sigan sin oportunidades reales. Hasta el año pasado, los proyectos más grandes financiados con recursos públicos durante los últimos cinco años sumaban 1.3 billones (Sibs.CO, 2019), sin contar con la posibilidad de mostrar resultados en los beneficiarios, más allá que la cobertura con algunos servicios que en la mayoría de los casos son inefectivos en su promesa de ingreso y de permanencia en el mercado laboral, y a partir de eso de una mejora en su calidad de vida y resultados sostenibles de movilidad social. Los resultados que se muestran como efectividad, suelen ser la demostración de la incidencia de la formación sobre la probabilidad de inclusión laboral, de la que se habló al comienzo.

Además, es esencial atraer nuevos actores que puedan entrar a trabajar articuladamente y cada uno enfocándose en aquellas cosas que mejor sabe hacer. Mecanismos de pago por resultados, como los Bonos de Impacto Social, han demostrado ser muy útiles para generar esta colaboración efectiva.

Es necesario estructurar mejores mecanismos de asignación de recursos a iniciativas que estén orientadas a resultados. Estos mecanismos ayudarían a que quienes tradicionalmente ejecutan estos recursos centren más sus acciones a la efectividad y por lo mismo, aspectos como las acciones preventivas, el fortalecimiento institucional, el diseño de rutas más robustas que nivelen brechas en competencias duras y blandas escolares, la colaboración con terceros y la eficiencia, tendrían más cabida. 

Fundación Corona, junto a nuestros aliados: El Laboratorio de Innovación del Banco Iberoamericano de Desarrollo, el Programa de Cooperación Económica y Desarrollo de la Embajada de Suiza (SECO), y el Departamento de Prosperidad Social (DPS), desarrollamos el programa de Bonos de Impacto Social en Colombia (Sibs.CO). En el marco de este programa se implementó el primer Bono de Impacto Social (BIS) en un país en vía de desarrollo. Los Bonos de Impacto Social son un modelo de pago por resultados que articula al gobierno, el sector privado y las organizaciones sociales en el desarrollo de alternativas innovadoras y efectivas para enfrentar los desafíos sociales, y cuya innovación social ata el pago del co-pagador al cumplimiento de los resultados acordados previamente, y no a la realización de las actividades necesarias para cumplir estos resultados. Este programa permitió llegar a resultados, no solo en materia de empleo inclusivo, pero también en torno a aprendizajes sobre, por ejemplo, cuáles son los resultaos que debería medir el sistema y las herramientas disponibles para hacerlo. Un mapeo del ecosistema de programas, enfocado en empleo inclusivo, realizado por este programa, permitió entender que, de todos los programas enfocados a empleo inclusivo, una proporción muy reducida utiliza el sistema de información de cotización de seguridad social en el país (PILA) para monitorear sus resultados. Además, se evidenció que no solo es importante medir la gestión de los proyectos y la colocación que logran, pero también es esencial entender la retención laboral de esta población, para un enfoque de costo-efectividad, y para la formulación de políticas públicas acordes (Sibs.CO, 2019). 

Es necesario tener una orientación hacia la medición más profunda, en los proyectos de empleabilidad. Si no se incorpora la medición en las implementaciones, más allá del recuento de beneficiarios y actividades, será difícil avanzar en la identificación de las mejores prácticas, las mejores iniciativas y en esa medida, en el aprendizaje como ecosistema. Este aprendizaje debe permitir la implementación progresiva de mecanismos dirigidos a indagar sobre los resultados de las iniciativas, que no siempre requieren de la implementación de costosas evaluaciones expost de impacto. Es tremendamente útil la incorporación de instrumentos bien diseñados de medición, en los componentes que la iniciativa pretenda potenciar, desde el nivel de información de los participantes hasta la mejora de competencias duras laborales, pasando por mejoras en habilidades socioemocionales.

Dependiendo de la estrategia, la incorporación de instrumentos de medición permite identificar mejoras -bajo esquemas antes-después-, o inclusive grado de mejora frente a otros -bajo esquemas diferencia en diferencia-. El diseño de evaluaciones en complemento con adecuadas aleatorizaciones y definiciones de grupo control, permite en una atribución con mayor certeza de las mejoras -o no- alcanzadas por los beneficiarios, y una mayor noción de la relación de cada uno de los componentes frente al resultado final. Es importante subsanar de manera rápida la falencia en el uso de instrumentos adecuados de medición por componente, y progresivamente la de diseño de evaluaciones de impacto.

Además de mejorar la medición de las intervenciones, una buena práctica ha sido incorporar herramientas que permitan gestionar el desempeño de los diferentes actores. De esta manera, se permite recolectar información sobre lo que funciona y no funciona en las intervenciones, y tomar decisiones sobre la operación, que permitan acercarse a mejores resultados. Un ejemplo claro de esto se evidenció en los dos Bonos de Impacto Social, desarrollados por Sibs.CO, donde se construyó una plataforma de gestión de desempeño que permite capturar la información individual de cada participante a lo largo de la ruta de intervención. El éxito de esta plataforma para recolectar datos de innovación en política pública, llevó a que actores claves, en países como Argentina, replicaran esta buena práctica.

Un modelo de empleo inclusivo, adaptable a los territorios y sus necesidades.

Estos aprendizajes esbozan un mapa conceptual del empleo inclusivo y recalcan algunas de las principales razones por las cuales las iniciativas de empleo inclusivo no permiten en la práctica que se reduzca la brecha entre el desempleo de algunas poblaciones y el desempleo general. Por lo mismo, el empleo de estas poblaciones no ha sido efectivo en la práctica y los resultados en movilidad social y superación de la pobreza a partir del empleo han sido demasiado tímidos para las cifras importantes de recursos invertidas en el país en los últimos años. 

Cooking Class. Pact of Productivity. 
Credit: Corona Foundation

Este panorama muestra que la preparación de las personas, la calidad de los empleadores y la conexión entre ellos tiene falencias de calidad, acceso-permanencia, y pertinencia. Esto se manifiesta en segmentos enteros de población, con mayor agudeza en algunos territorios, enfrentando mayores barreras para vincularse y permanecer en el mercado laboral. Mientras el desempleo general está cercano al 10% en Colombia, se estima que el de mujeres llega al 14%, el de jóvenes al 17%, el de población afro al 19%, el de población víctima al 45%, y el de discapacidad a más del 70%. Aun peor, el desempleo de jóvenes en un territorio como Urabá se incrementa en 30 puntos porcentuales según las estimaciones disponibles.

Bajo este panorama, es muy difícil suponer que las personas de segmentos vulnerables que han logrado superar la pobreza o están en proceso de hacerlo vía políticas de subsidios, encuentren mecanismos permanentes y autónomos de generación de ingresos, y por tanto consoliden o logren avances importantes en movilidad social por la vía del empleo.

El Modelo de empleo inclusivo es a la vez un marco conceptual que decanta los aprendizajes permanentes que se generan en las distintas iniciativas de empleo inclusivo, así como una herramienta dirigida a potenciar los procesos de diseño o implementación de programas, proyectos y políticas activas, y acelerar la conexión, eficiencia y resultados en el territorio. Desde una visión general, el grueso de las acciones requeridas para reducir las barreras que más inciden en la probabilidad de llegar y permanecer en el mercado laboral pueden ser ubicadas en una matriz de tramos y componentes, donde el concepto de tramos permite comprender los distintos momentos que atraviesa una persona desde la educación hasta el empleo formal, y a su vez los componentes permiten visualizar las temáticos alrededor de los cuales reposan las barreras más importantes.

*Modelo de Empleo Inclusivo desarrollado por la Fundación Corona, USAID a través de ACDI/VOCA y la Fundación ANDI, 2016.

Este ejercicio permite a su vez proponer 10 paquetes de acciones alrededor de los cuales se deben realizar esfuerzos en cada territorio. Por la magnitud del problema, es imposible que un solo proyecto o programa las abarque en su totalidad. Un punto crucial para entender el modelo es la de dar lectura a cada punto a través de acciones preventiva o correctivas. Por ejemplo, si cada persona debe tener niveles mínimos de competencias duras escolares tales como las relacionadas con lectoescritura y matemática (punto 1 de la siguiente gráfica), este podrá trabajarse en la práctica tanto fortaleciendo los procesos de enseñanza en educación básica primaria o secundaria, haciendo refuerzos en educación media antes de dejar el colegio, o a través de nivelaciones y en algunos casos validaciones con personas de edades más avanzadas que quieren llegar al mercado laboral.

* Modelo de Empleo Inclusivo, Fundación Corona y socios, 2018.

La estructura de Modelo la complementa el análisis de los Niveles de Acción. Estos permiten visualizar, a la hora de pensar en los cómos, los distintos caminos en que se pueden trabajar cada uno de los puntos clave de la estrategia. Por ejemplo, la orientación de jóvenes en etapa escolar puede hacerse a través actividades directas en contrajornada escolar (nivel de acción1), fortaleciendo la capacidad de los colegios para hacer orientación (nivel de acción 3) o incidiendo en la destinación de recursos públicos o en los marcos de acción de ministerio o secretarías de educación (nivel de acción 4).

A partir de esta estructura, se definen y actualizan permanentemente los drivers operacionales y otros elementos clave como, los mecanismos de medición, las temáticas de cada componente en cada tramo, las metodologías y herramientas clave, las medidas de atención diferencia por población, los mecanismos de asignación de recursos por resultados, entre otros. Así mismo, se mapea el ecosistema de más de cincuenta ciudades en Colombia, las mejores prácticas, sistematizaciones y evaluaciones que se llevan a cabo fuera del país, y se desarrollan herramientas técnicas particulares siempre de la mano de aliados como la Fundación ANDI, ACDI/VOCA, Enseña por Colombia, entre otros. Algunos ejemplos son:

Guía para la Promoción de Empleo Inclusivo en las Empresas

Como se ha evidenciado, es importante que las empresas mejoren su capacidad institucional para vincular laboralmente de manera adecuada a personas de poblaciones vulnerables. Es cierto que se deben lograr avances para que las personas lleguen mejor preparadas a las empresas, sin embargo, no importa qué tanto se ajusten los procesos de preparación previa e intermediación con estas poblaciones, si las empresas materializan acciones discriminatorias –aún sin saberlo– en sus procesos de talento humano. Es muy importante tener en cuenta que la generación de empleo inclusivo no busca contratar trabajadores que no aporten a la productividad de la empresa, por el contrario, lo que se busca es aprovechar las potencialidades de las personas que tradicionalmente han estado excluidas del mercado laboral para que su trabajo sea rentable para las empresas. La meta es buscar personas idóneas para los cargos idóneos. Algunos de los beneficios para las empresas son: la mejora de la productividad, el reconocimiento nacional e internacional, la reducción de costos por incentivos tributarios y por la reducción de rotación de personal, la mejora del clima laborar y la construcción de un país más incluyente, entre otros.

Clase de cocina. Pacto de Productividad.
Fuente: Fundación Corona

Es por esto por lo que la Fundación Corona, la Fundación ANDI, ACDI VOCA y la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional desarrollaron la "Guía para la promoción de empleo inclusivo en las empresas". Esta guía se realizó con el fin de promover en Colombia el empleo inclusivo para personas vulnerables desde la cualificación de los procesos de talento humano de las empresas y la creación de alianzas interinstitucionales.  

El documento está estructurado es seis capítulos en los cuales se explican los conceptos más importantes dentro del Empleo Inclusivo, el por qué vale la pena generar empleo inclusivo, el rol de la empresa en esta tarea, los momentos en los que la empresa puede actuar: antes de la vinculación, durante la vinculación, posterior a la vinculación y el plan de acción recomendado y cómo maximizar los resultados los empresarios mediante alianzas con otros actores, herramientas prácticas y sencillas para la generación del empleo inclusivo entre otros.

Pacto de Productividad. Fuente: Fundación Corona

Guía para la Promoción de Empleo Inclusivo desde la Cooperación Internacional

Esta herramienta fue creada para ayudar a contextualizar a los diferentes actores internacionales que deciden invertir recursos en Colombia encaminados a empleo inclusivo de población vulnerable. Con la guía y sus diferentes capítulos los actores internacionales podrán conocer a profundidad en contexto y tendrán herramientas y conocimientos sobre el ecosistema de empleo el Colombia para enfocar mejor sus recursos. Esta es una herramienta útil en la medida en que permite conocer el contexto de Colombia y fortalecer su accionar a través de cualquiera de las modalidades de cooperación establecidas para el país. 

Este documento tiene como objetivo brindar pautas de acción para los organismos de cooperación internacional interesados en promover empleo inclusivo, proponer acciones para la inclusión de los grupos vulnerables desde la cooperación internacional, incentivar la generación de alianzas para la promoción de inclusión laboral y dar a conocer el Modelo de Empleo Inclusivo para Población Vulnerable, a los organismos de cooperación internacional.

Guía para la Orientación Socio Ocupacional en Instituciones Educativas

Esta es una guía para docentes, para darles herramientas para que guíen los procesos pertinentes en educación media. La metodología de Orientación Socio Ocupacional (OSO) ayuda a apoyar a los jóvenes en su proceso de autoconocimiento, conocimiento del mundo de la formación y conocimiento del mundo del trabajo. El Ministerio de Educación Nacional (MEN) señala esta tríada o mundos como las dimensiones centrales que componen la metodología OSO (Rutas de vida: manual de acompañamiento para la Orientación Socio Ocupacional, primera edición 2013). En este sentido, OSO se enfoca en la identificación de sus sueños, intereses y capacidades, pero también en brindarles información idónea sobre las opciones de formación y de trabajo, que les permita reconocer realidades y oportunidades dentro de los territorios que habitan.

La metodología de OSO en la educación media académica trabaja con jóvenes estudiantes de los últimos tres grados escolares (9º, 10º y 11º), ya que es el momento en que comienzan a tomar decisiones en torno a las profesiones u oficios que desempeñarán en el futuro. Este momento de la vida significa para ellos el inicio del tránsito al mundo “adulto”, en donde, de acuerdo con sus intereses y a la construcción de valores e identidades, establecen una relación de intercambio o debate interno frente a la gama de opciones que el joven logre identificar.

Conclusiones

Es muy importante que los múltiples esfuerzos desarrollados durante los últimos años en este y otros temas, permitan nutrir análisis más comprehensivos. Desde una visión sistémica, este tipo de análisis nos invita a la implementación de un conjunto de acciones simultáneas para que actúen de manera integral. En primer lugar, debe trabajarse tanto en mejorar la formación de las personas, como en mejorar las condiciones de los empleadores y los mecanismos de conexión entre los dos, desde una óptica de equidad y de productividad. Esto significa, que los esfuerzos que se implementen en programas, proyectos o políticas activas no pueden centrarse exclusivamente en uno de los tres puntos, y además que la división sectorial entre la política y la administración pública encargada de educación y de empleo, genera problemas en la práctica. Es clave la definición de estrategias territoriales, de mediano plazo, que rompan la falsa dicotomía entre educación y empleo.

Deben, además, efectuarse acciones tanto preventivas como correctivas. Una ciudad como Bogotá, por ejemplo, tiene un número superior a los trecientos cincuenta mil jóvenes que no estudian ni trabajan, y cerca de dieciocho mil estudiantes desertan cada año del sistema escolar de básica y media para engrosar la inactividad, la desocupación o la informalidad. En este marco, la sola implementación de programas correctivos que en el mejor de los casos suman unos cientos de beneficiarios por año, no hace mayor diferencia. 

En el fondo, cada acción, diseñada e implementada, debería partir de los aprendizajes alcanzados. El Modelo de Empleo Inclusivo es un esfuerzo para que esto ocurra, y que los diversos esfuerzos, ahora más integrados, aceleren los resultados en el territorio. Es una de nuestras mayores aspiraciones como Fundación. 

 

Footnotes

1 Estimación a partir del cruce entre Estadísticas EPBM del Ministerio de Educación y Matricula Estadística EPBM también del Ministerio de Educación. Las dos bases están disponibles en el portal de datos.gov.co

  

Author bios

Germán Barragán Agudelo

Politólogo de la Universidad de los Andres, con una Maestría en Gerencia y Desarrollo de la Universidad Externado de Colombia. Ha publicado 2 artículos y sido Director de 16 publicaciones sobre empleo inclusivo. Actualmente se desempeña como Gerente de Educación y Empleo en Fundación Corona. 

Daniela Matiz Bahamón

Comunicadora Social de la Pontificia Universidad Javeriana, actualmente está culminando una Maestría en Administración en la Universidad Nacional de Colombia. Hoy en día se desempeña como Líder en Comunicaciones de Fundación Corona. 

Bibliografia:

  • CEPAL. División de Desarrollo Económico. (2012). Crecimiento, empleo y distribución de ingresos
  • en América Latina. Santiago de Chile.
  • CEPAL – OIT. (2017). Coyuntura Laboral en América Latina y el Caribe. Santiago de Chile.
  • FILCO. (2018). Estadísticas de empleo: Ocupados.
  • OCDE. (2016). PISA 2015 Resultados Clave. Recuperado de: www.oecd.org/pisa/
  • Sánchez Torres, F.,  Munari, A., Velasco, T., Ayala, M.C. & Pulido, X. (2016). Beneficios  

- Económicos y Laborales de La Educación Media y Acceso a la Educación Superior.
- Documentos de Trabajo No. 35. Recuperado
- de: dx.doi.org/10.2139/ssrn.2927158

  • Sibs.CO (2019). MAPEO DE TIPOS DE RESULTADOS DE EMPLEABILIDAD Y EMPLEO INCLUSIVO EN EL PAÍS. BONOS DE IMPACTO SOCIAL. Bogotá.
  • Fundación Corona, Enseña Por Colombia. (2019). Marco General de Orientación Socio Ocupacional. Recuperado de www.fundacioncorona.org.co/#/biblioteca/
  • Fundación Corona, Fundación ANDI & ACDI/VOCA. (2017). Guía para la promoción del Empleo Inclusivo en la Empresa. Recuperado de www.fundacioncorona.org.co/#/biblioteca/
  • Fundación Corona, Fundación ANDI & ACDI/VOCA. (2018). Promoción de Empleo Inclusivo desde la Cooperación Internacional. Recuperado de www.fundacioncorona.org.co/#/biblioteca/

Resumen

La fundación Escalera desde el año 2013 ha generado evidencia sobre los tipos de incentivos más eficientes para combatir el abandono escolar en la zona más marginada de México, el estado de Chiapas. El programa Alcance ha evaluado a través de pruebas de control aleatorio los efectos de entregar subsidios o subsidios más materiales motivacionales a jóvenes que se encuentran en la transición entre secundaria y bachillerato. Los últimos resultados de este programa señalan que, en general, los subsidios generan un efecto positivo en la continuidad escolar, aún más si se acompañan con contenidos motivacionales (incremento de 6 puntos porcentuales). Junto con esta evidencia, Escalera identifica varios aspectos relevantes para asegurar el éxito en programas que combaten la deserción escolar en contextos rurales e indígenas. 

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El mundo atraviesa por una tendencia demográfica en la que la población juvenil se vuelve clave para incidir en el desarrollo de nuevas economías. Hoy 1.8 billones de personas tienen entre 10 y 24 años, y 9 de cada 10 de estos jóvenes viven en un país en vías de desarrollo1. Las poblaciones juveniles de estos países son particularmente  vulnerables y afectadas por el abandono escolar, la precarización del trabajo y el desempleo. En Latinoamérica, 21% de aquellos entre 15 y 24 años no  estudian ni trabajan (Ninis)2. El caso de México no es excepción: solo 60% de los 30 millones de jóvenes asisten al bachillerato, y 22% son Ninis3. Inducir a los jóvenes a continuar estudiando es un reto, cada año 1.5 millones de mexicanos abandonan sus estudios de bachillerato, 80% por la necesidad de generar un ingreso que aporte a la economía familiar4

De cara al imperativo de coadyuvar al derecho a la educación de los jóvenes, la Fundación Escalera ha trabajado por 20 años en el desarrollo de programas basados en evidencia que reviertan los ciclos de deserción en las comunidades más marginadas de México. En el estado de Chiapas, al sureste de México, 77% de la población vive en pobreza5. De los 1.5 millones de jóvenes, 80% han crecido en condiciones de pobreza y la mitad vive en pobreza extrema6. Por otro lado, el nivel educativo es el más bajo de México, con 7 años de escolaridad promedio, es decir, no terminar la secundaria7.

¿Qué se necesita para que los jóvenes sigan estudiando? 

Para entender el fenómeno de la deserción escolar en Chiapas, la Fundación Escalera se planteó como objetivo identificar las barreras que impiden que los jóvenes continúen sus estudios, así como diseñar una intervención social que atienda de forma eficiente esta problemática. En sus inicios, en el año 2013, el programa Alcance ofreció una forma innovadora de acompañar a 2,555  estudiantes en su proceso de transición a la preparatoria. A través de un “tutor en una caja”/ “mentor in a box”, jóvenes en su último año de secundaria  recibieron un manual con información sobre los beneficios de continuar a la preparatoria junto con  un listado de las preparatorias disponibles cerca de su comunidad. Esta información no es redundante en contextos rurales e indígenas, donde los jóvenes trabajan desde muy corta edad en agricultura de subsistencia y las mujeres adolescentes están aún expuestas a matrimonios arreglados dentro de su comunidad. Por tal razón, se optó por ofrecer una guía que orientara la toma de decisiones de los jóvenes, quienes en su mayoría son la primera generación de su familia en asistir al nivel medio superior. A la par, Alcance también ofrecía incentivos económicos para apoyar a los estudiantes por los dos primeros años de su bachillerato. Con este diseño inicial Escalera emprendió un camino de aprendizaje sobre las barreras informacionales y económicas que inciden en la continuidad educativa de los jóvenes, mayormente indígenas, de Chiapas. 

¿Cómo funciona el programa Alcance? 

Innovación del programa – Fuente: Escalera

El programa Alcance ha ido escalando en cada una de sus fases, en su última edición alcanzó a más de 15,000 estudiantes de Chiapas. Al día de hoy 58,000 jóvenes en su último año de secundaria han recibido el programa Alcance. Esta escalabilidad ha sido posible gracias al financiamiento de organizaciones públicas como USAID y privadas como Fundación Kellogg, Bécalos, entre otras. La apuesta por experimentar y medir rigurosamente los tipos de incentivos más eficientes abrió la posibilidad de que Escalera incursionara en un modelo de “Pago por Resultados” con el gobierno de México. Este mecanismo de inversión ligada a resultados, entre un ente público y una ONG como Escalera, fue el primer ejercicio de este tipo en Latinoamérica. La innovación del programa no fue solo en el ámbito de financiamiento, sino también en su diseño programático. El programa Alcance ha contrastado la efectividad entre ofrecer a estudiantes sólo materiales motivacionales para estudiar, contenidos motivacionales + subsidios, o sólo subsidios. A través de pruebas de muestreo aleatorio (RCT por sus siglas en inglés) la fundación Escalera hoy comprueba que los resultados de los últimos dos tratamientos mencionados han arrojado resultados positivos de manera consistente. 

En la cuarta fase del programa Alcance, realizada en 2017, la medición de impacto se enfocó en analizar la efectividad de los “subsidios” contra “subsidios+manual motivacional”. Ambas intervenciones presentaron un efecto positivo, logrando que 1 de cada 10 jóvenes ingresaran al bachillerato gracias al apoyo de Escalera. Sin embargo, la intervención más comprehensiva, que ofrecía información y subsidios, demostró un incremento estadísticamente significativo de 6 puntos porcentuales en la inscripción de alumnos al siguiente nivel educativo. Este resultado es sustancial en un contexto como Chiapas, donde sólo la mitad de los jóvenes asisten al nivel medio superior8.  

Las intervenciones de fomento educativo o “becas” son comunes y aparentemente poco innovadoras. No obstante, es importante repensar y analizar cómo estos programas pueden combatir eficientemente el abandono escolar. Según un análisis costo-efectivo de programas de subsidios educativos publicado por J-PAL9, Alcance es competente con programas similares en Ghana y República Dominicana, y 20 veces más efectivo que Oportunidades México, un programa federal de becas a estudiantes de zonas rurales.

 

Gráfico de Relación Costo / Efectividad de Programas Educativos.
Fuente: Escalera 

Recomendaciones para el éxito de programas contra el abandono escolar 

A partir de los resultados obtenidos, las interrogantes sobre qué funciona y por qué son relevantes para organizaciones y gobiernos que buscan impulsar la educación en  contextos adversos. A continuación se enlistan las las lecciones aprendidas por la Fundación Escalera basadas en la evidencia y experiencia de los últimos años: 

1.- Coordinación con el sistema de educación pública. Para asegurar la implementación del programa Alcance en las secundarias se requirió que los docentes apoyaran la transición educativa a través del uso de los materiales motivacionales y/o la entrega de becas de Escalera. Por otro lado, una vez que los jóvenes habían sido inducidos a inscribirse al bachillerato, los docentes de las preparatorias públicas, receptoras de estos estudiantes, tuvieron que notificar a Escalera el uso de fichas de pago de los alumnos beneficiarios del programa. Esta comunicación con docentes y autoridades educativas ha sido clave para agilizar procesos de pago y monitorear la efectividad del programa. Para lograr establecer canales de comunicación ágiles con los docentes, Escalera firmó convenios de colaboración con la mayoría de los subsistemas educativos. Cada una de estas instituciones tienen sus propios procesos y tiempos por lo que fue crucial entenderles y sincronizar procedimientos. Gracias a la cercanía institucional con estas instancias, Escalera ha agilizado su entrega de becas y ha podido acceder a bases de datos necesarias para la medición de impacto del programa. 

2.- Atender las barreras lingüísticas de los estudiantes. La mayoría de los estudiantes en zonas rurales de Chiapas aprenden el español como segunda lengua en la escuela. A pesar de recibir instrucción en español a partir de la secundaria, los estudiantes tienen niveles muy bajos de lecto-escritura lo cual dificulta que los contenidos informativos sean atractivos o prácticos para ellos. De cara a este desafío, el programa Alcance actualmente ha optado por impulsar actividades puntuales con promotores locales, hablantes de la lengua mayoritaria de las comunidades, para así asegurar que los jóvenes entienden los objetivos del programa. Asimismo, el programa ha identificado que contar con material audiovisual en las lenguas originarias es percibido de forma positiva por los estudiantes y es una estrategia costo efectiva. 

3.- Entender el ecosistema escolar y familiar de los estudiantes. A pesar de que el diseño programático de Alcance sea eficaz en promover la continuidad educativa,,  la influencia de los padres y madres de familia es un factor determinante para las trayectorias académicas de los estudiantes. En sociedades indígenas de Chiapas, las tradiciones comunitarias están arraigadas en la vida diaria de los estudiantes por lo que ha sido importante tener sensibilidad cultural al ofrecer oportunidades educativas, así como integrar a los círculos familiares y comunitarios en actividades del programa. De ellos dependen muchas de las decisiones de vida de las poblaciones juveniles, en especial de las mujeres adolescentes quienes muchas veces optan por casarse e iniciar familias a muy corta edad. 

4.- Método de entrega. Sin dejar de ser un programa basado en una transacción de conocimiento o subsidios, el programa Alcance ha experimentado distintas formas de operacionalizar los apoyos a estudiantes, desde transacciones de efectivo directas a través de promotores, vales de pago entregados y canjeados por los docentes, hasta tarjetas de débito entregadas directamente a los estudiantes. Esta última ha resultado una alternativa atractiva para los estudiantes ya que se ha observado que, tanto la novedad de recibir una tarjeta de débito, como la responsabilidad de que cada alumno obtenga y resguarde su tarjeta ha sido positiva en las comunidades rurales. No obstante, a pesar de que el uso de las tarjetas permite mayor transparencia y control de quién y cuándo recibe los subsidios, la fundación Escalera también ha observado que, debido a la lejanía de muchas de las comunidades, el monto de la beca entregada por este medio tiene que ser significativo - más de 50 dólares - para que los alumnos y sus familias efectivamente acudan a un cajero automático. 

Conclusiones

Los subsidios a la educación son efectivos para incrementar la permanencia educativa. A pesar de que existen muchos programas sociales que ofrecen becas, es relevante entender qué aspectos de la implementación son eficientes para contextos de alta marginalización, como es el caso de Chiapas. La fundación Escalera ha generado evidencia sobre cómo los subsidios y materiales motivacionales ofrecidos en un momento de transición entre niveles educativos, son clave para inducir años de escolaridad a jóvenes que no estaban planeando continuar con sus estudios. Paralelo a la medición de impacto del programa Alcance,  la Fundación Escalera ha ido refinando el diseño del programa al incorporar componentes para incentivar a docentes, integrando actividades con padres y madres de familia, y desarrollando materiales audiovisuales más atractivos y entendibles a estudiantes de zonas rurales e indígenas. 

Otro de los aprendizajes a raíz del programa Alcance es que los jóvenes en mayor riesgo de abandono escolar se encuentran inmersos en un ecosistema en el que interactúan estructuras externas (sistema de educación pública) e internas (familia y comunidad), por lo que es necesario robustecer los programas de becas para que estén integrados en las distintas esferas que influyen en la toma de decisiones de los jóvenes. Finalmente, la visión de futuro para el programa Alcance en México es continuar brindado oportunidades educativas a los jóvenes que más las necesitan y promover la generación de políticas públicas basadas en evidencia que aseguren trayectorias académicas y profesionales exitosas para las y los jóvenes de México.  

 

End Notes

1 Das Gupta, Monica, Robert Engelman, Jessica Levy, Gretchen Luchsinger, Tom Merrick, and James E. Rosen. "The state of 1.8 billion adolescents, youth and the transformation of the future”, UNFPA 2014. Accessed 14th July, 2019, www.unfpa.org/sites/default/files/.

2 Durán Romo, Benito. 2019. "Ninis: Factores Determinantes". Realidad, Datos Y Espacio. Revista Internacional De Estadística Y Geografía 8 (3). Accessed 15th July, 2019, www.inegi.org.mx/rde/2017/.

3 Idem 

4 Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social. 2018. "Estudio Diagnóstico Del Derecho A La Educación 2018". Ciudad de México: CONEVAL. www.coneval.org.mx/Evaluacion/IEPSM/.

5 "Chiapas - Pobreza Estatal 2016", Entidades Federativas, CONEVAL. Accessed 14th July,  2019, https://www.coneval.org.mx/coordinacion/.

6 INEGI. 2016. "Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares 2016". Ciudad de México: INEGI. Accessed 14th of July, 2019, https://www.inegi.org.mx/contenidos/

7 INEE. 2018. "Panorama Educativo De México 2017". Ciudad de México: Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación. publicaciones.inee.edu.mx/buscadorPub/.

8 Secretaría de Educación Pública. 2019. "ESTADÍSTICA DEL SISTEMA EDUCATIVO CHIAPAS CICLO ESCOLAR 2016-2017". Ciudad de México: Sistema Nacional de Información Estadística Educativa. snie.sep.gob.mx/descargas/.

9 J-PAL. 2017. "Roll Call: Getting Children Into School". Cambridge, MA: Abdul Latif Jameel Poverty Action Lab. www.povertyactionlab.org/sites/default/

Author bio 

Myriam Hernández Vázquez

Mexicana internacionalista con posgrado en Política Social y Desarrollo por la London School of Economics. Myriam cuenta con más de 5 años de experiencia trabajando en organizaciones de la sociedad civil y organismos internacionales, enfocándose en temas de educación y jóvenes. 

Resumen

Siguiendo tendencias internacionales, actualmente, en México, de acuerdo con información de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE)1 del total de mujeres mayores de 15 años, únicamente el 42% estaban ocupadas frente al 75% de los hombres de la misma edad. En 2016, ProSociedad desarrolló una propuesta formativa y de articulación para organizaciones sociales y del sector público que ya estuvieran involucradas de forma directa o indirecta a favor del empoderamiento económico de mujeres: Co-Meta en el marco del macroproyecto denominado Jalisco Sin Hambre que fue financiado por CONACYT y la Secretaría de Innovación Ciencia y Tecnología y que contó con el liderazgo del ITESO, el Tecnológico de Monterrey, entre otras instituciones académicas.

Contexto

Siguiendo tendencias internacionales, actualmente, en México, de acuerdo con información de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE)2 del total de mujeres mayores de 15 años, únicamente el 42% estaban ocupadas frente al 75% de los hombres de la misma edad. En el caso de Jalisco, la situación no difiere de la estadística nacional mexicana ya que la misma encuesta confirma que la tasa de participación económica de los hombres es del 78.4%, mientras que en el caso de las mujeres es del 45.4% (brecha de 33%).

Las mujeres no sólo participan menos que los hombres en la vida económica, sino que las que ya lo hacen se enfrentan a la desigualdad salarial, independientemente de su nivel de ingreso. A nivel nacional, el 41% de los hombres ocupados ganaron más de dos salarios mínimos mientras que solamente el 28% de las mujeres ocupadas tuvieron esos ingresos (ENOE, 2018). Por su parte en Jalisco 53% de las mujeres que trabajan reciben 2 salarios mínimos o menos 27% de los  hombres que trabajan está en esa situación (ENOE, 2018). 

La baja participación laboral y la desigualdad en la remuneración por el trabajo, entre otras manifestaciones de las desigualdades económicas entre mujeres y hombres en nuestro estado y nuestro país, son el reflejo de las múltiples barreras que limitan el  pleno y libre desarrollo personal, profesional y social de las mujeres. Estas desigualdades derivan en diversas problemáticas que no sólo afectan a las mujeres vulnerando sus derechos humanos, sino a la sociedad en su totalidad. A nivel individual, el bajo empoderamiento económico de las mujeres fomenta su dependencia hacia una pareja y/o sus familiares3 lo que ocasiona estrés familiar y deriva en situaciones de riesgo de violencia familiar en contra de las mujeres. A su vez, el bajo empoderamiento económico de las mujeres contribuye a la prevalencia del círculo de la pobreza transgeneracional4 y la reproducción de los roles de género estereotipados que excluyen a las mujeres de la fuerza laboral y la toma de decisiones económicas (a nivel familiar e institucional), sosteniendo la división sexual del trabajo y la prevalencia de esferas de trabajo feminizadas y subvaloradas5.

Por otro lado, expandir las oportunidades de las mujeres podría beneficiar tanto a las mujeres como a toda la sociedad. Diversos estudios señalan que el empoderamiento económico de las mujeres deriva en mayores inversiones para sus hijos, reducción de la pobreza, y mayores aspiraciones de vida para las siguientes generaciones (Buvinic et al., 2015 y Ortmann, 2015). En lo que concierne el impacto macroeconómico del empoderamiento de las mujeres, algunas estimaciones indican que aumentar los niveles de empleabilidad de las mujeres podría incrementar el PIB en al menos 5%, simplemente su inclusión económica (Booz et al., 2012).

Sin embargo, las barreras a las que se enfrentan las mujeres para ejercer sus derechos a la participación económica son históricas y complejas. Muchas de ellas son de índole estructural, tales como los estereotipos, roles, creencias y valores asociados al género. Sin embargo, también existen causas directas y abordables, como por ejemplo las mismas las bajas aspiraciones laborales de las mujeres, la división desigual de las ocupaciones de cuidado familiar no remuneradas, las bajas habilidades técnicas para el trabajo, escasas redes de apoyo y la exclusión financiera. Cabe señalar que estas barreras se hacen más altas para mujeres de bajos ingresos y de menor grado educativo. Por ejemplo, de acuerdo con la ENOE6, a nivel nacional, se aprecia que el ingreso trimestral promedio de las mujeres aumenta conforme se tiene un nivel de escolaridad más alto. Las mujeres que cuentan con un posgrado ganan $56,044 pesos más que quienes cuentan a lo mucho con primaria. Además, se ha demostrado que la escuela proporciona a las personas habilidades que permiten acceder a mejores condiciones socioeconómicas7

No obstante, se observa que las mujeres mexicanas son activas, trabajan y producen valor para sus familias y comunidades. La inclusión de esta población en la vida económica y social es necesaria y representa una gran oportunidad para mitigar esta y otras desigualdades, garantizando sus derechos humanos y potenciando sus talentos para su propio beneficio, el de sus familias y las comunidades donde viven. Sin embargo, para que esto ocurra, es necesario fomentar modelos alternativos de economía y desarrollo que integren la perspectiva territorial, de inclusión y desarrollo sostenible a nivel local, que sean capaces de aprovechar las oportunidades del tejido social y económico local, los recursos humanos y naturales en las comunidades.

Las experiencias y oportunidades para impulsar la inclusión económica de las mujeres

Motivados por esta problemática y reconociendo el potencial que existe, ProSociedad, de la mano con los Bancos de Alimentos en Jalisco, desde hace 10 años, han estado impulsando diversos proyectos de investigación-acción orientados a impulsar el empoderamiento económico de las mujeres que participan en el programa alimentario del Banco de Alimentos. Estas experiencias han involucrado esfuerzos de desarrollo personal, de capacitación para el emprendimiento, regularización escolar e inclusive proyectos productivos y de ecotecnologías. 

Dichas experiencias confirmaron que las mujeres que participan en programas de asistencia social y alimentaria, en este caso del Banco de Alimentos, se encuentran motivadas y ávidas de obtener mayores capacidades para el empleo o el emprendimiento y que, si se dan las oportunidades para su inclusión económica, muchas de ellas encuentran formas de superar las barreras a las que se enfrentan para ello, para empezar, el destinar el tiempo necesario para su propia formación. 

Por otro lado, estas iniciativas impulsadas a lo largo de 8 años en diversos escenarios en Jalisco, así como otros esfuerzos de investigación de modelos a nivel nacional e internacional realizados por ProSociedad, también dieron cuenta de que es necesario que las propuestas de programas tengan un enfoque de desarrollo integral que, por un lado, fortalezcan las capacidades de las mujeres a través de oportunidades educativas y de acompañamiento en temas de desarrollo personal, habilidades técnicas (oficio), habilidades para el emprendimiento y la empleabilidad y educación financiera y que, por otro lado, habiliten acceso a cadenas de valor y fuentes de financiamiento. Todo esto debe ser realizado poniendo en el centro las necesidades e intereses de las mujeres, enfocando los servicios no sólo en atender las barreras, sino también apalancando con el potencial que existe y dando soporte por un tiempo suficiente y delimitado que debe ser monitoreado y ajustado en el tiempo para avanzar en el proceso de autogestión.

Al mismo tiempo, se ha identificado que en todo México, y Jalisco no era la excepción, existen diversos esfuerzos locales y regionales impulsados por organizaciones públicas y privadas que buscan impulsar el empoderamiento integral de las mujeres. Muchas de estas iniciativas también integran estrategias para su inclusión económica. Sin embargo, estos esfuerzos tienden a ser implementados de forma aislada, con soluciones parciales, en ocasiones sin perspectiva de género, a baja escala y sin sistemas de monitoreo o evaluación efectivos, lo cual reduce las probabilidades de generar un impacto sostenido y escalable. Dicho de otro modo, en el fondo, es necesario reconocer que existen actores con motivación, infraestructura y recursos atendiendo problemáticas asociadas con la desigualdad económica que viven las mujeres mexicanas, pero que las bajas capacidades institucionales y carencia de un ecosistema que las articule para incidir de forma colectiva, afecta la efectividad de los impactos alcanzados por dichos esfuerzos. 

A lo largo de este largo proceso de investigación y aprendizaje, se destaca de forma particular el estudio del Modelo de Graduación de la Pobreza, el cual fue ideado en sus inicios por BRAC, una organización social de alcance internacional fundada en Bangladesh en los años setenta. El modelo de graduación como metodología es una propuesta de apoyo integral que tiene como propósito potenciar el bienestar económico y humano de las familias que se encuentran en situación de pobreza. Las múltiples réplicas, que hasta el año 2018 ascienden a 99 iniciativas en 43 países alcanzando 14 millones de personas (PEI, 2018). El modelo de graduación cuenta con sólida evidencia de efectividad (Banerjee, 2015) para lograr promover la seguridad alimentaria, el bienestar económico y personal sostenible de las familias que pasan por este proceso. El proceso se basa en una propuesta integral de formación técnica, humana, financiera y productiva, apoyo económico (alimentario y capital semilla), así como la vinculación y el fortalecimiento de redes de apoyo. Algunos indicadores importantes muestran que, después de 4 años de finalizado el programa, las mujeres participantes tenían ingresos 37% mayores y trabajaban 25% más días que las mujeres del grupo control, y el acceso a la vivienda después de 7 años era 2 veces mayor al del grupo control (ICG, 2015). 

Co-meta iniciativa de impacto colectivo para el empoderamiento económico de mujeres  

Staff and leaders of implementing partners participating in the initial training to adopt good practices to implement Co-meta program 
Photo Credit: ProSociedad, 2018

Con este cúmulo de experiencia y respaldo teórico, como parte de los esfuerzos de ProSociedad para impulsar programas basados en evidencia, en 2016 se lanzó la iniciativa Co-meta en el marco del macroproyecto denominado Jalisco Sin Hambre que fue financiado por CONACYT y la Secretaría de Innovación Ciencia y Tecnología y que contó con el liderazgo del ITESO, el Tecnológico de Monterrey, entre otras instituciones académicas. En este contexto, ProSociedad no sólo perseguía el objetivo de adaptar la metodología del modelo de graduación de la pobreza a la realidad de la Zona Metropolitana de Guadalajara (ZMG), sino también de impulsarlo a través de una apuesta de impacto colectivo. 

Staff and leaders of implementing partners and allies participating in a learning session as part of their training to improve their services for Co-meta women’s economic empowerment program
Credit: ProSociedad, 2018

Para abordar este reto desde una lógica sistémica y considerando los limitados recursos existentes, ProSociedad propuso desarrollar una propuesta formativa y de articulación para organizaciones sociales y del sector público que ya estuvieran involucradas de forma directa o indirecta a favor del empoderamiento económico de mujeres. Esta propuesta formativa, basada en teorías del desarrollo organizacional e innovación social, apuesta a la fortalecimiento del liderazgo colaborativo de estas instituciones y la generación de capacidades para adoptar las buenas prácticas de los modelos de graduación, que incluyen entre otras la provisión de servicios para atender integralmente a mujeres de bajos ingresos y lograr su empoderamiento económico a través del desarrollo humano, productivo y su inclusión financiera para la formalización de proyectos productivos y modelos de negocio sostenibles.

Co-meta’s participant women in their technical skills training to learn “Artisanal jewelry”
Credit: ProSociedad, 2018 

La propuesta formativa para las organizaciones que integran Co-meta tiene dos fases, la fase intensiva con una duración de 12 meses y la fase de continuidad que se pretende dar de forma permanente a través de una Comunidad de Aprendizaje que se encuentra en proceso de formación. 

Resultados e impacto social

Hasta ahora Co-meta cuenta la participación de diversas organizaciones de sociedad civil, como Bancos de Alimentos y Asociación Femenina ProMéxico, varias empresas aliadas, destacando CEMEX y Hewlett Packard, Universidades así como de gobiernos locales como el Gobierno Municipal de Zapopan y Gobierno de Jalisco. Actualmente, el programa ha movilizado más de 5 millones de pesos para atender a 135 mujeres en el Municipio de Guadalajara, en las localidades alrededor del Centro Comunitario de CEMEX Guadalajara. Asimismo, a mediados de este año, se iniciaron los trabajos preparatorios para incrementar la población a más 250 mujeres para finales de 2019 con la apertura de dos nuevos centros de operación uno en Zapopan, para atender a mujeres en la colonia El Colli, y en Jocotepec para atender particularmente a mujeres en la localidad semirural de San Juan Cosalá.

Co-meta’s participant women and the leader of the implementing partner En Concreto celebrating and showing their first product prototype of the technical skills training for “Artisanal concrete products”. 
Credit: ProSociedad, 2018 

Co-meta también ha impulsado cambios importantes en la vida de las mujeres participantes. En la evaluación de medio término de las participantes en el programa Co-meta, algunos de los principales resultados parciales observados en términos de cambios en actitudes y comportamientos de las mujeres participantes son los siguientes: 

  • 79 mujeres activas, 72% de permanencia desde el inicio del programa (agosto 2018)
  • Co- inversión de las participantes de $160- $600 pesos mensuales
  • 65% de las participantes reporta que su situación económica ha mejorado algo o mucho
  • Incremento promedio del 6.4% de las horas laborales remuneradas

Co-meta’s participant women in their technical skills training to learn “Pastries and Bakery products”
Credit: ProSociedad, 2018 

Visión de futuro de Co-meta

A futuro, Co-meta  le apuesta a convertirse en una red amplia de agentes de cambio unidos por el objetivo común de impulsar el empoderamiento económico de las mujeres en México.  Para ello ProSociedad, como actor promotor, ha iniciado el proceso para la creación de la Comunidad de Aprendizaje que sirva de plataforma para el intercambio de experiencias y trabajo colaborativo en torno a metodologías innovadoras para la promoción del empoderamiento y participación económica de las mujeres.  

La Comunidad de Aprendizaje iniciará los próximos meses el primer encuentro formal de actores en donde se llevará a cabo un diagnóstico participativo del estado del arte de: 1. la problemática de la desigualdad económica entre hombres y mujeres en la región y 2. las necesidades y oportunidades de acción de los actores públicos y privados que atienden esta problemática. El resultado de este encuentro será la construcción de una agenda de aprendizaje y acción que dé seguimiento a los hallazgos e intercambio de conocimientos detonados en el encuentro. 

Se proporcionará formación continua y actualización al personal de las organizaciones aliadas, así como el intercambio de conocimientos entre los miembros, se promoverán iniciativas para incidir en políticas públicas y se movilizarán mayores recursos a nivel nacional e internacional para proyectos de gran impacto a favor del empoderamiento económico de las mujeres. Paralelamente, se continuará con las agendas de fortalecimiento intensivo con los aliados actuales, con la comunidad de aprendizaje que  dará mayor proyección y sustentabilidad a nuestros esfuerzos para combatir juntos las barreras estructurales y de género que afectan hoy a las mujeres, de manera que logremos su inclusión económica sostenible.

Works Cited

 Arévalo, Ines; Kaffenberger, Michelle; de Montesquiou, Aude. (2018) State of the Sector. Synthesis Report. Partnership for Economic Inclusion. November 2018. Available  in www.findevgateway.org/sites/default/

Bandiera, Oriana; Burgess, Robin; Das, Narayan; Gulescid, Selim; Rasule, Imran; and Sulaimanf, Munshi. Can basic entrepreneurship transform the economic lives of the poor? Working paper. International Growth Group (ICG). Available in www.theigc.org/wp-content/uploads/

Banerjee, A., Duflo, E., Goldberg, N., Karlan, D., Osei, R., Parienté, W., ... and Udry, C. (2015). A multifaceted program causes lasting progress for the very poor: Evidence from six countries. Science, 348(6236), 1260799.

Buvinic, M., Furst-Nichols, R., y Pryor, E. C. (2013). A Roadmap for Promoting Women’s Economic Empowerment. United Nations Foundation and ExxonMobil Foundation.

Conger, R., Conger, K. andy Martin, M. (2010). Socioeconomic status, Family Processes, and Individual Development. Journal of Marriage and Family, 72(3), 685-704. Available in Disponible en: onlinelibrary.wiley.com/doi/abs/

INEGI, ENOE fourth trimester 2018.

INEGI, ENOE first trimester 2019.

Martin, M., Conger, R., Schofield, T., Dogan, S., Widaman, K., Donnellan, B. and Neppl, T. (2010). Evaluation of the interactionist model of socioeconomic status and problem behavior: A developmental cascade across generations. Development and Psychopathology, 22, 695-713. Available in www.cambridge.org/core/journals/

McElwee, G. andy Al‐Riyami, R. (2003). Women entrepreneurs in Oman: some barriers to success. Career Development International, 8(7), 339-346. Available in www.emeraldinsight.com/doi/ref/

OECDCDE (2015). Skills for Social Progress: The Power of Social and Emotional Skills. Paris: OECD Publishing

Ortmann, A. (2015). World Development Report 2015: Overview: Mind, Society, and Behavior. A World Bank Group Flagship Report. Available in openknowledge.worldbank.org/

Author bio

Magdalena Rodríguez 

Tiene un Master en Gestión de Desarrollo por la London School of Economics and Political Science (LSE) e Ingeniera Industrial y de Sistemas por el Tec de Monterrey Campus Guadalajara. Es fundadora y co-dirige ProSociedad, agencia de desarrollo de proyectos con impacto social.

En 2018 fue reconocida como representante de México en el Programa de Liderazgo de Visitantes Internacionales invitada por el gobierno de Estados Unidos para compartir mejores prácticas de Responsabilidad Social Corporativa.

SociaLab Team 
Credit: SociaLab

Summary

Socialab works as a company with a strong focus on social impact, that researches and highlights problems that are affecting communities, regions, or the world. Then, with the help of different organizations, these problems become challenges that they tackle together. The collective calls upon creative minds, with talents and diverse knowledge, that are part of the Socialab open innovation global platform and society in general, to submit ideas that might end or mitigate the effects of said problem. The focus is also that these ideas also have the potential to become companies that might provide new opportunities, similar to the organizations that once supported them. In other words, Socialab is concerned with broadening the impact and efficiency of sustainability strategies, innovation, and communications of both public and private organizations. This is achieved through the support of sustainable entrepreneurship ideas that could have the potential to position themselves on the public agenda. 

Who Is Socialab?

In 2010, the TECHO Innovation Centre came up as an idea to amplify and diversify the impact that the TECHO foundation was generating in Chile through the construction of decent housing in all of the 19 other countries where it remains present. The purpose that brought together the founders was the same, to build a more just society with less poverty. Only this time, the proposal was to solve the main challenge in a different way: to outsource. 

The hypothesis was the following, if there was a challenge within a community, neighborhood, or country and there was only one person or one team trying to solve it, it was more likely that the solution would come in a more costly and time-consuming manner. Instead, if an organization was open these problems to a community of creatives, designers, and entrepreneurs that could pitch in, it would be easier and quicker to come up with solutions, generating an impact in broader aspects, not just housing. This would also bolster company development in the future, companies that not only care about profit but also social impact. 

Since magic is made through acting quickly, especially in innovation, this hypothesis was proven since day one. During the trial runs solutions were created to solve basic service problems. Through mobile showers and access to drinking water that had been processed over a plasma system, families living in camps could access this very basic need.

Today, more than 205 challenges have been generated by open innovation calls which means that Socialab has challenged entrepreneurs and creatives directly over 250 times to solve real-world problems. Initially, these were challenges to reduce poverty, then, environmental, social, sustainability, and business challenges were added. These challenges have managed to not only bring solutions to problems but also to boost ideas, companies, and projects from social entrepreneurs around Chile, Latin America, and the world. By 2019, 800 start-ups and 57,752 proposals have been shared in the open innovation platform. 

Julián Ugarte, Matías Rojas, Andrés Iriondo, and Askan Straume all belonged to “Un Techo para Chile” Foundation and worked to overcome poverty. Together they have formed the history of Socialab as its founders in the almost nine years of this platform, where Julián has become both a spokesperson and inspiration for the Chilean and continental entrepreneurship ecosystem. Julián, besides being a director and co-founder of Socialab, is also a founding partner of IF (first producer with a B certification in Chile), co-creator of the International Social Innovation Festival (FiiS, already in its 7th version), Ashoka fellow, +SocialGood ambassador (UN), and winner of AVONNI, one of the most prestigious innovation awards (obtained through his work with Socialab in 2013). Finally, his involvement in the country’s wellbeing has led him to venture into politics, running for senator for the V region in 2017. 

Currently, Socialab works as a company with a strong focus on social impact, that researches and highlights problems that are affecting communities, regions, or the world. Then, with the help of different organizations, these problems become challenges. It calls upon creative minds, with talents and diverse knowledge, that are part of the Socialab open innovation global platform, and society in general, to submit ideas that might end or mitigate the effects of said problem. The focus is that these ideas have the potential to become companies that might provide new opportunities, such as the organizations that once supported them. In other words, Socialab is concerned with broadening the impact and efficiency of sustainability strategies, innovation, and communications of both public and private organizations. This is achieved through the support of sustainable entrepreneurship ideas that could have the potential to position themselves on the public agenda. 

Logo 

Socialab has offices based in countries such as Argentina, Chile, Colombia, México, Uruguay and Guatemala, and also a massive online platform that gathers 850,000 creatives in 96 other countries. Today, Socialab challenges are not only focused on discovering and connecting impact partners who might finance projects, but it is also focused on these ideas being exported into the world and maintained for the long run.

Some social innovation projects that are being developed at the moment:

Papinotas: Education and Technology for an Essential Endeavour.

In Chile and the world, school digital transformation is a subject that has been key to modernizing education ever since the introduction of the internet and computers in the mid-nineties.

PAPINOTAS Logo

The handling of this transformation has meant changes in the education plan, from methodology to curricula, including the government, ministries, parents, students, teachers, and school authorities.

With the need to adapt education to today’s challenges, to improve and socialize within in it, Papinotas was created as an integrated management platform by Industrial Civil Engineer Natalia Espinoza. The platform gathers different services that support digital transformation in schools, strengthening the relationship between the school and the families, as well as improving administrative procedures. It was a massive challenge that needed a quick and effective solution, but it had to be smart enough to adapt to Chilean reality, where technology and the internet have become essential in everyday routine. More than 72,7 percent of Chilean population makes use of the internet, according to a study provided by Fundación Digital País. Worldwide, Chile leads the digital competitiveness ranking in Latin America and occupies the 37th place in a study that evaluates how a country explores and adapts to digital technologies that transform government practices, business models, and society in general, published by the IMD World Competitiveness Center in Switzerland.

In this context, Papinotas installs itself as a fundamental support and technological development company for education, with the main goal of delivering real impact solutions for school management. Between 2011 and 2019, more than 60 million Papinotas have been sent, helping over 800 thousand families and gathering over 15,000 active users on the platform with its star service: School Family Communication, a system that enables text messaging to parents directly through three simple steps. This service has in particular been what has motivated 500 institutions to instill trust in the project and the other services it provides.

Pocket Science: A Revolution for Scientific Education

The importance of science in a country’s development has been historically proven in different disciplines. Medicine, for example, with vaccines and treatments; astronomy, with the recent confirmation of black hole existence, thus changing everything we know so far, as well as research that has determined how we live and understand our surroundings. However, even being a part of OECD, where countries possess clear scientific institutionality, Chile only reaches 0,4 percent of GDP in investment, while the rest of the countries invest on average 2.4 percent More daring countries, like Israel and Korea, invest more than four percent.

Lab4U Logo
Credit: Socialab

Only 12 percent of Chilean schools have laboratories, while 57 percent of students own a smartphone, according to numbers provided by the Inter-American Development Bank. This was a revelation for Lab4u founders, Álvaro Peralta, Komal Dadlani, Isidro Lagos, and Rodolfo Águila, who saw a solution to collaborate with science and reach different social realities by delivering scientific education solutions quickly and interactively. This initiative transforms any smartphone in a scientific lab by using sensors in smartphones to convert them into experimentation tools, combining resources and technology for educators to transform the teaching of science.

Lab4UBanner web 
Credit: Socialab

Lab4u works as an app for students’ phones and tablets, but teachers can benefit too. They can create activities on the platform so students can carry out experiments in their phones, sharing their results and experiences. More than 100 thousand students and 20,000 teachers in 20 different countries have enjoyed the benefits Lab4u provides.

Students using the app Lab4U

Aging Population. How to Deal with the New Scenario

According to the results delivered by the 2017 census, the population in Chile is rapidly aging. It becomes very noticeable when compared to the 1992 census, where 6.6 percent of people declared to be over the age of 65, while in 2017 it became 16.2 percent. Chile is aging, and with it social and cultural challenges are becoming more demanding. Servisenior, created by Avonni winners in its XII version, Innovate for the World, Ignacio Hinojosa and David Allendes, appears as an initiative that responds directly to this challenge. 

ServiSenior Logo

Servisenior already has more than 3,500 seniors subscribed to the platform which offers services provided by people over 50 years old, making a profit of more than $175,567 USD, meaning 30,000 working hours for senior citizens.

Participants of ServiSenior.
Source: SociaLab

The members of this platform were also awarded by Huella, granted by the Corporación de Fomento de la Producción (CORFO) Chilean government agency, a multisector organism that promotes national production and regional economic growth.

All three of the above-mentioned entrepreneurship endeavors have been supported by SOCIALAB in different instances and challenges. Servisenior, for example, was a first-place winner in “Emprende Social,” organized by Caja de Compensación Los Andes (2017) and from then on, Socialab strongly guided them to find financing and provide connections with institutions and companies that helped them make the triple impact project a reality. Lab4u, Papinotas conform the corpus of projects supported by Socialab, as well as other impactful innovation initiatives: Freshwater, for example, is an intelligent domestic use system that produces purified water through air, without the need to connect to a drinking water network and working with electricity; Braveup, mobile platform that improves communication and school understanding by teaching about responsible internet use, social networks, new technologies, and through the gathering of families around educational processes. Also, Hora Fácil, a completely automated and free app, solves the problem of long waiting queues in health clinics.

SociaLab Ventures: The Challenges Ahead

In early 2019, along with CORFO support, SociaLab created SOCIALAB VENTURES, an impact business accelerator in Chile.

 

Logo SociaLab Ventures

Socialab Ventures is the answer to the need for support of more advanced startups, that are facing daily new challenges to generate impact and economic profit. It also rises as a response to the higher demand of these kinds of businesses in the market, specifically investment funds that are continuously looking for opportunities to invest in startups that may solve social issues but also procuring to make a profit.

Matías Rojas, Socialab’s CEO, considers that specific programs that cover the needs of each startup are fundamental “We know the world is changing and we are aware of the potential our entrepreneurs have to become real actors of these changes. It is because of this that we develop diverse programs that support each stage to increase the chances of success and achieve continuous growth as well as their main goal: to positively impact society”.

The main goal of Socialab Ventures has different facades, but straightforward: sales growth, raising capital, and/or startup internationalization. To achieve this, different programs were designed to support entrepreneurs in their goal to generate an impact that can be measurable. The first-year goal is to accelerate and support at least 30 startups, besides measuring and identifying the impact of each company and the sum of the entire portfolio. According to Matías Rojas “It is also important to create a diversified portfolio, match it with investors, and make that portfolio open to new international markets”.

Socialab Ventures will be financed by CORFO throughout its first three years with their fund Aceleradoras Corporativas de la Gerencia de Emprendimiento which is the main challenge for SOCIALAB this 2019.

Author bio

Valentina González is a business administrator with a master's degree in sales granted by Universidad Adolfo Ibáñez, with experience in innovation and entrepreneurship, both in private and public sectors, as well as academics. In addition to working within the entrepreneurship ecosystem, she works as an academic, her other passion, prompting an entrepreneur culture within university students and compelling them to create their startups. Currently, Valentina is the manager of Socialab Ventures, an impact business accelerator of Socialab.

Previously she worked in CORFO supporting startups at their early stages, making connections with the main actors of the Chilean entrepreneurship ecosystem. 

Valentina’s prior experience also includes serving as an Assistant Director of Entrepreneurship at Universidad del Desarrollo, creating and developing different incubation and acceleration programs for students. 

Summary

Following international trends, currently, in Mexico, according to the Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE)1 of women older than 15 years old, only 42 percent are employed compared with 75 percent of men of the same age. In 2016, ProSociedad offered to develop a proposal to train and articulate social organizations and the public sector already involved, directly or indirectly, with the purpose of the economic empowerment of women. Co-Meta was formed in the framework of a macro project called Jalisco Sin Hambre (Jalisco without hunger) and financed by CONACYT and the Secretary of Innovation, Cience and Technology of Mexico with the leadership of ITESO, the Tecnológico de Monterrey, among other academic institutions. 

Article

Following international trends, currently in Mexico, according to the National Survey of Occupation and Employment, of women who are more than 15 years old only 42 percent are employed compared with 75 percent of men of the same age. In the case of Jalisco, the situation does not differ significantly from the national statistics, given that the same survey confirms that the rate of economic participation of men is of 78.4 percent, while the rate for women is only 45.4 percent, meaning that in this region the economic participation inequality gender gap is 33 percent.

Women participate a lot less than men in the economic sphere, and women who do participate also face income inequality. This is a factor that affects all women, regardless of their income level. On a national level, 41 percent of employed men had an income that amounts to two times the minimum wage, while only 28 percent of employed women received an equal sum. In Jalisco, on the other hand, 53 percent of working women receive two times the minimum wage or less, while only 27 percent of working men in the state are in that situation (INEGI, 2018).

Low labor participation, salary inequality, and other manifestations of the economic inequalities between women and men in a state and country level, are the reflection of the multiple barriers that limit the full personal, professional, and social development of women. These inequities derive in several problems that not only affect women, violating their human rights, but also impact the society as a whole. On an individual level, the low economic empowerment of women promotes their dependence towards their partner or spouse, as well as other members of their family, which has been proven to increase their risk for domestic violence. At a societal level, low economic empowerment of women contributes to the prevalence of the transgenerational poverty cycle and the reproduction of stereotyped gender roles that exclude women from the workforce and economic decision-making, sustaining gender division of labor, the prevalence of the feminization of professions, and the undervaluation of the contribution of women to the labor sphere.

On the other hand, expanding economic opportunities for women could benefit them individually, but there is a greater need to also expand macroeconomic activity. Several studies have proven that the economic empowerment of women derives in more investment in their children, poverty reduction, and an augmentation of life aspirations for the next generations (Buvinic et al., 2013 y Ortmann, 2015). Regarding the macroeconomic impact of the economic empowerment of women, some estimates indicate that raising the levels of employability of women costs a GDP of around five percent for countries (Buvinic et al., 2013).

Nevertheless, the barriers that women face to exercise their rights to economic participation have a complex and historic background. Many of them are structural, such as stereotypes, gender roles, beliefs, and values associated with gender. Although, there are also direct causes for this, such as the low labor expectation of women, the unequal division of unpaid caretaking work, low technical skills, few support networks, and financial exclusion. It should be noted that these barriers become higher for low-income women and those with lower education levels. For example, according to the ENOE (INEGI, 2019), in Mexico the average trimestral income of women is lower depending on their education level. In addition to that, it has been demonstrated that education gives people the ability to access better socioeconomic conditions, which many women lack and therefore have no second-chance opportunities to obtain them.

Nonetheless, Mexican women are active. They work and produce value for their families and communities. The inclusion of women in the economic and social sphere is necessary and represents a great opportunity to mitigate the inequalities that they face. It is not only a state obligation to guarantee women’s human rights, it also serves well their families and communities. Still, to achieve this it is fundamental to promote alternate economic models that have inclusive and sustainable perspectives, as well as harnessing local communities’ resources and women’s talents.

Experience and Opportunities to Promote Economic Inclusion of Women in Jalisco

Motivated by this problem and recognizing the existing potential to generate positive impact in Jalisco, ProSociedad2, in collaboration with the Guadalajara Food Bank, has for a decade been developing several projects of action research oriented towards the promotion of the economic empowerment of women who participate in the programs managed by the food banks. These experiences have included personal development training projects, as well as other initiatives focused on entrepreneurship, formal education, and productive projects.  

From these experiences on one hand, it was proven that low income women who participate in social and food assistance programs -- in this case, within the Food Banks -- are motivated and eager to acquire new skills for employment or entrepreneurship, and that, if given access to opportunities for their economic inclusion, the majority of them find ways to overcome the barriers related to it, for example, finding the necessary time to participate in training sessions.

On the other hand, these initiatives -- which have propelled forward in different scenarios in the state of Jalisco -- as well as other research efforts done by ProSociedad, have led to the conclusion that it is necessary that programs aiming at promoting women’s economic empowerment should have a holistic approach. This means, first of all, that they should aim to strengthen the capacities of women through education and accompaniment opportunities in the areas of personal development, technical abilities, entrepreneurship skills, and financial education. Second of all, they should also aim to facilitate women’s access to markets, value chains, and financial services to invest and accumulate assets. All of this must be constructed by placing at the center the needs and interests of women, focusing the services to the attention of the barriers women face, and the potential that can develop from each of them. At the same time, it is fundamental that programs that seek to include women in the economic sphere have a sufficient duration, which, regularly, at least amounts to two or three years. In addition to that, processes must be monitored and adjusted to be able to reach the development milestones and ensure women’s agency is assured.

Today in Mexico and in the state of Jalisco, several local and regional efforts are being promoted by both public and private organizations aiming to enhance women’s empowerment. However, these initiatives tend to be implemented in isolation, with partial solutions, without monitoring and evaluation mechanisms, and in a lot of cases, without a gender perspective, leaving them on a low scale and without effective ways of proving their results nor learning from them. This results in low probabilities to generate a sustained and scalable impact for women. Nevertheless, we recognize that there are actors with will, infrastructure, and resources trying to solve the problems associated with the economic inequality that Mexican women face. With appropriate capacity building and systemic articulation, they can all collectively have the power to change women’s conditions. 

As a result of extensive research on women empowerment models worldwide, ProSociedad identified a relevant experience Targeting the Ultra-poor (TUP) also called graduation program developed by BRAC, an international NGO based in Bangladesh in the 1970s. The graduation program, has a holistic approach to promote women living in extreme poverty, developing capabilities and community linkages to tackle their social and economic exclusion. The graduation model combines technical, human, financial, and productive capacity-building, economic assistance (both in consumption and in the form of seed capital), as well as the linking and strengthening of social and economic support networks. 

There is solid evidence on the effectiveness of the graduation program (Banerjee, A. et.al, 2015) to increase women’s income, asset accumulation, and food security, as well achieving family and community participation. Some important indicators of the success of the graduation model are for example, that after four years of completion of the program, the women who participated in it achieve an income 37 percent higher and work 25 percent more days than women in the control group, and their access to housing after seven years is two times higher than that of the control group (Bandiera, O. et.al., 2015). Due to its success the model has been replicated and adapted in 43 countries reaching 14 million people (Arevalo, I. et.al, 2018). 

Co-Meta: A Collective Impact Initiative for the Economic Empowerment of Women 

Staff and leaders of implementing partners participating in the initial training to adopt good practices to implement Co-meta program 
Photo Credit: ProSociedad, 2018

With this practical and theoretical background, in 2016 ProSociedad launched the Co-Meta initiative in order to design and adapt a graduation program that worked for the local context and the needs of urban women in the Metropolitan Area of Guadalajara. The purpose of Co-meta is increasing the impact of economic empowerment programs and evidence-based policy in Mexico, by promoting graduation model good practices and promoting collective impact initiatives to achieve greater reach and impact. It is important to say that this effort was supported by the project “Jalisco Without Hunger” led by local universities ITESO and the Tecnológico de Monterrey (TEC) and financed by the National Council of Science and Technology (CONACYT) and the Ministry of Innovation, Science and Technology. 

Staff and leaders of implementing partners and allies participating in a learning session as part of their training to improve their services for Co-meta women’s economic empowerment program
Credit: ProSociedad, 2018

To achieve this challenge, ProSociedad proposed the development of a capacity-building and collective impact initiative that involved social and public sector organizations that were already impacting women economic empowerment. This approach to the challenge was not only more efficient, but also more sustainable, as local actors were committed to collaborating even after the project ended. As the backbone organization, ProSociedad designed and implemented a training program for local partners, specifically made for staff and directors of community-based NGOs, government agencies, and companies. This program aimed to strengthen skills to adopt the best practices of the graduation programs, as well as build collaborative leadership among them. As a product of this training, partners would able to make significant changes in the way they provide their entrepreneurship services given to women of low-income background for them to achieve greater economic empowerment.

Co-meta’s participant women in their technical skills training to learn “Artisanal jewelry”
Credit: ProSociedad, 2018 

The capacity building program for partner organizations of Co-Meta has two phases: the intensive phase described above with a duration of 12 months, and the follow-up phase, which intends to be permanent through the establishment of a Learning Community that today is still in the initial stages. The formative approach is based in organizational development and social innovation theories, and includes theoretical and practical tools, as well as on-the-job training. Although there is a generic curriculum, ProSociedad also adopts the training program based on an organizational diagnosis, as well as a community and local economy study, which allows for the adaptation of methodology to the conditions, needs, and opportunities of partners and the context to promote women’s empowerment. Articulation of partners with other local and financing actors in order to sustain the program is also part of ProSociedad’s roles. 

Co-meta’s Results and Social Impact

So far Co-Meta has supported two non-governmental organizations, Guadalajara Food Bank and Asociación Femenina ProMéxico; as well as several companies, like CEMEX, Hewlett Packard, and a local social enterprise En Concreto. Universities have taken part in the program too, such as ITESO and Tec de Monterrey; as well as local governments, like the Municipal Government of Zapopan and the Government of Jalisco. Currently, the program has mobilized more than five million pesos to serve 135 women in the city of Guadalajara, and it is expecting to scale to 250 women by the end of this year when it will be operational in two new community centers in the municipalities of Zapopan and Jocotepec.

Co-meta’s participant women and the leader of the implementing partner En Concreto celebrating and showing their first product prototype of the technical skills training for “Artisanal concrete products”. 
Credit: ProSociedad, 2018 

Co-Meta has also promoted important changes in the lives of the women. In the mid-term evaluation of the participants of the Miravalle Co-Meta Center, some of the main results observed in terms of attitude and behavior changes of the women, have been the following: 

  • Currently, there are 79 active women, with a 72 percent rate of prevalence since the start of the program (August 2018);
  • Women are investing around $160-$600 Mexican pesos monthly in their own businesses;
  • 65 percent of participants report that their economic situation has improved somewhat or significantly; and
  • An average increase of 6.4 percent in payed work hours.

Co-meta’s participant women in their technical skills training to learn “Pastries and Bakery products”
Credit: ProSociedad, 2018 

Future Vision of Co-Meta

In the future, Co-Meta aims to grow into a wide network of Changemakers united in the common objective of propelling the economic empowerment of women in Mexico. To achieve it, ProSociedad, as a backbone organization, has begun a process for the creation of a Co-meta Learning Community that serves as a platform for the exchange of experiences and collaborative work around innovative methodologies for the promotion of the economic participation of women. The Co-meta Learning Community will be launched in the following months with the first annual meeting of Co-meta partners and allies, in which a participatory diagnosis will be constructed around the state of the problem of economic inequality between men and women in the region, as well as the analysis of the needs and action opportunities of the private and public sector actors that tend to this problem.

As a result of this event it is expected that relevant actors around the women empowerment sector will build a common agenda to determine a set of milestones in order to build and strengthen the ecosystem and scale their impact. In addition, ProSociedad will continue offering capacity-building programs and promoting the exchange of knowledge among its members. Finally, Co-meta will promote initiatives to impact public policy and to mobilize resources at a national and international level to scale impact in favor of the economic empowerment of women. In doing so, Co-meta will strive to give a wider protection and sustainability to our joint efforts to combat the structural and gender barriers that affect, nowadays, the full exercise of human rights of women, especially their right to sustainable economic inclusion.

Footnotes

1 INEGI, ENOE fourth trimester 2018

2 ProSociedad is a development agency that aids those who want to aid. For that, we promote training, accompaniment and applied investigation programs oriented towards the incrementation of the impact and reach es of organizations that have social objectives: non-governmental organizations, foundations, governments, public institutions and social enterprises. Through those strategies, we contribute to several goals of sustainable development, such as the economic empowerment of women, education and early child development, violence prevention and youth employment.

Works Cited

 Arévalo, Ines; Kaffenberger, Michelle; de Montesquiou, Aude. (2018) State of the Sector. Synthesis Report. Partnership for Economic Inclusion. November 2018. Available  in www.findevgateway.org/sites/default/

Bandiera, Oriana; Burgess, Robin; Das, Narayan; Gulescid, Selim; Rasule, Imran; and Sulaimanf, Munshi. Can basic entrepreneurship transform the economic lives of the poor? Working paper. International Growth Group (ICG). Available in www.theigc.org/wp-content/uploads/

Banerjee, A., Duflo, E., Goldberg, N., Karlan, D., Osei, R., Parienté, W., ... and Udry, C. (2015). A multifaceted program causes lasting progress for the very poor: Evidence from six countries. Science, 348(6236), 1260799.

Buvinic, M., Furst-Nichols, R., y Pryor, E. C. (2013). A Roadmap for Promoting Women’s Economic Empowerment. United Nations Foundation and ExxonMobil Foundation.

Conger, R., Conger, K. andy Martin, M. (2010). Socioeconomic status, Family Processes, and Individual Development. Journal of Marriage and Family, 72(3), 685-704. Available in Disponible en: onlinelibrary.wiley.com/doi/abs/

INEGI, ENOE fourth trimester 2018.

INEGI, ENOE first trimester 2019.

Martin, M., Conger, R., Schofield, T., Dogan, S., Widaman, K., Donnellan, B. and Neppl, T. (2010). Evaluation of the interactionist model of socioeconomic status and problem behavior: A developmental cascade across generations. Development and Psychopathology, 22, 695-713. Available in www.cambridge.org/core/journals/

McElwee, G. andy Al‐Riyami, R. (2003). Women entrepreneurs in Oman: some barriers to success. Career Development International, 8(7), 339-346. Available in www.emeraldinsight.com/doi/ref/

OECDCDE (2015). Skills for Social Progress: The Power of Social and Emotional Skills. Paris: OECD Publishing

Ortmann, A. (2015). World Development Report 2015: Overview: Mind, Society, and Behavior. A World Bank Group Flagship Report. Available in openknowledge.worldbank.org/

Author bio

Magdalena Rodríguez has a master’s degree in development management from the London School of Economics and Political Science (LSE) and is an Industrial and Systems Engineer from the Tecnológico de Monterrey Campus Guadalajara. She is the founder and co-director of ProSociedad, Agency for the development of projects on social impact. 

In 2018 she was selected to represent Mexico in the Program of Leadership of International Visitors and invited by the United States to share best practices in Corporate Social Responsibility.   

Resumen

El trabajo coordinado para la conservación de la biodiversidad y la sostenibilidad Ambiental del Banco Mundial, el Fondo Global para el Medio Ambiente y el gobierno de México comenzó en 1996, enfocándose especialmente en el Corredor Biológico Mesoamericano. En este contexto, una nueva iniciativa fue desarrollada para promover la integración de la conservación de la biodiversidad con paisajes productivos entre 2012 y 2017. El objetivo específico del Proyecto era conservar y proteger nacional y globalmente la significativa biodiversidad en México a través de una gestión amigable de las prácticas de conservación de la biodiversidad en paisajes productivos especialmente en corredores biológicos. Este Proyecto implicó un cambio de la perspectiva conservadora original sobre el medio ambiente hacia una visión del uso productivo y sostenible de los recursos naturales con énfasis en los corredores biológicos de la región.   

Aprovechamiento sustentable del paisaje. Fuente: Ricardo Torres Flores CONABIO 

A Preoccupying Context3 

Un contexto preocupante

A principios de mayo de este año se hizo público un reporte denominado Evaluación Global de la Biodiversidad y los Servicios Ecosistémicos (EGBSE), elaborado por la Plataforma Intergubernamental de Biodiversidad y Servicios Ecosistémicos (IPBES por su siglas en inglés), en la que advierte que “La naturaleza está disminuyendo a nivel mundial a tasas sin precedentes en la historia de la humanidad, y la tasa de extinción de especies se está acelerando y ahora es probable que se produzcan graves impactos en las personas de todo el mundo…”. Precisa que actualmente un millón de especies (más de la mitad de las especies vivientes) están en peligro de extinción, y que tres cuartas partes de la superficie terrestre y dos terceras partes de los océanos han sido profundamente impactadas por nuestras actividades, especialmente por cinco causas directas: 1) transformación y deterioro de tierra y mar, 2) la sobrexplotación, 3) el cambio climático, 4) la contaminación y 5) la introducción de especies exóticas invasoras.

Pero su director Robert Watson también ha señalado que "…no es demasiado tarde para hacer una diferencia, pero solo si empezamos ahora en todos los niveles, desde lo local hasta lo global…” y que “A través del 'cambio transformador'3, la naturaleza aún puede conservarse, restaurarse y usarse de manera sostenible…” aclarando que por cambio transformador se refería a “…una reorganización fundamental de todo el sistema a través de factores tecnológicos, económicos y sociales, incluidos paradigmas, objetivos y valores "4. Lo anterior, muestra en un contexto más amplio la relevancia de un proyecto como el que recientemente ha concluido en México y que se ha denominado Proyecto Sistemas Productivos Sostenibles y Biodiversidad (PSPSB)5 y que da pie a este texto.

Varios elementos pueden servir para ilustrar la pertinencia de abordar este caso.

  1. El primero tiene que ver con el hecho de que está reconocido que México es un país “megadiverso” porque alberga alrededor de un 12% de la biodiversidad mundial aproximadamente en un territorio que representa apenas el 1.5% de la superficie del planeta, según datos de la Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad6 (CONABIO)7-cabe agregar que muchas de estas especies son endémicas-.
  2. Otro aspecto es que con más de 50% de la tierra utilizada para la producción agropecuaria (cultivos y ganadería) en México, la gestión de los recursos naturales necesariamente asocia la producción de alimentos y la generación de ingresos con la conservación del patrimonio natural. 
  3. Adicionalmente, hay que articular los aspectos anteriores en un marco en donde ha sido una constante en el país el desalineamiento de políticas, instituciones y programas a través de todos los sectores, un marco deficiente de incentivos para el uso sostenible de los recursos naturales, así como la insuficiente capacidad de acceso a los mercados de las comunidades más pobres. Todo lo anterior permite encontrar fácilmente las causas subyacentes de la degradación del capital natural. Ello sin duda abona a lo que el informe de IPBES denomina “transformación y deterioro de tierra y mar”.

El impacto de las actividades productivas en la biodiversidad y en el medio ambiente global se refleja en los cambios de uso del suelo, con zonas de bosque convertidas para el uso agrícola (incluidos el café de sol y el cacao) o el pastoreo, o sustituidas por plantaciones forestales. Estos cambios en el uso del suelo provocan destrucción del hábitat, erosión del suelo, contaminación del agua, fragmentación de los ecosistemas y pérdida de especies. Al mismo tiempo, ya que la mayoría de los productores (y comunidades) del área viven en condiciones de pobreza y marginación, sus decisiones de gestión a menudo están fuertemente determinadas por sus necesidades económicas a corto plazo (es decir, los precios relativos de los diferentes cultivos), las mismas que con frecuencia soslayan cuestiones de sostenibilidad a largo plazo y preocupaciones ambientales.”8 Lo anterior, es sin duda la evidencia más clara de la coincidencia -el proyecto inicia formalmente en 2013-, con lo que años más tarde el informe de IPBES ha confirmado a escala global. 

Bosque de pino encino en Oaxaca.
Fuente: Saira Aylin Vásquez Vargas CONABIO

SPSB: The Project’s Background 

El proyecto y sus antecedentes

Desde 1996, la asociación entre el gobierno mexicano, el Banco Mundial y el Fondo para el Medio Ambiente Mundial (GEF9, por sus siglas en inglés) habían venido trabajando de manera conjunta en dos proyectos sobre aspectos relacionados con la sostenibilidad ambiental y la conservación de la biodiversidad, fundamentalmente en el área conocida como el Corredor Biológico Mesoamericano (México). Con ese antecedente, se decidió realizar una nueva iniciativa que buscara la transversalización de la conservación de la biodiversidad en paisajes productivos, a desarrollarse entre el 2012 y el 2017 y cuya ejecución estaría a cargo de la CONABIO.

El proyecto implicó un cambio en la visión conservacionista respecto al medio ambiente hacia una visión enfocada en la promoción de la producción y uso sostenible de los recursos naturales, aunque haciendo énfasis en la región del Corredor Biológico. 

Otro aspecto de particular relevancia fue reconocer que en su zona de actuación se encuentran, además de una parte muy importante de la riqueza biológica del país, algunas de las expresiones de la pobreza rural más severas. Es así que el proyecto se propuso explorar una alternativa para paliar o revertir esta condición mediante la identificación de oportunidades para la generación de ingreso a través de la integración de prácticas amigables con la biodiversidad en los paisajes productivos. En otras palabras, buscaba que una superficie importante de 34,500 hectáreas lograra niveles altos de sostenibilidad y conservación de la biodiversidad, para lo cual era necesario superar las limitaciones identificadas con la producción sostenible como:

  • Los bajos rendimientos respecto a la producción convencional; 
  • la ausencia de economías de escala por la atomización de la producción y por supuesto para la comercialización; 
  • la inconsistencia de los esfuerzos productivos organizados; 
  • y de manera muy relevante, las escasas capacidades técnicas, administrativas y financieras para gestionar un cambio como el que se pretendía con el proyecto, para incurrir en mercados diferenciados por sus prácticas amigables con la biodiversidad. 

Tomando como base el Objetivo Específico de Desarrollo del Proyecto definido así: conservar y proteger la biodiversidad de México, significativa a nivel nacional y mundial, mediante la integración de prácticas de gestión amigables con la biodiversidad en paisajes productivos dentro de corredores biológicos prioritarios, el proyecto apoyaría esfuerzos organizativos de productores que desarrollan sus actividades en la zona de Corredores Biológicos, buscando incidir en la modificación de sus prácticas productivas al incorporar una gestión orientada por el aprovechamiento sostenibles de la biodiversidad que se apoyase en nuevos mercados en los que estas prácticas pudiesen valorizarse y para lo cual se planteó un fuerte apoyo a la formación de capacidades para gestionar estas prácticas y la incursión en nuevos mercados. En la visión más amplia del proyecto, la cooperación sur sur, principalmente con los países del Corredor Biológico Mesoamericano.    

Se propuso atender a algo menos de 7,000 productores en un horizonte de cinco años de seis estados de México (Yucatán, Quintana Roo, Campeche, Oaxaca, Tabasco y Chiapas). Asociando sus beneficios al menor deterioro del medio ambiente y a la producción sostenible a nivel de las parcelas de los participantes. Asimismo, el proyecto estableció que al final de este, hubiese al menos 34,500 hectáreas manejadas con prácticas amigables con la biodiversidad y que por lo menos un 12% de las ventas de bienes y servicios de cada asociación de productores participante se produjese utilizando prácticas productivas amigables con la biodiversidad.

Tres elementos centrales

Para lograrlo, el proyecto se propuso tres actividades principales: 

  1. integración de prácticas de producción sostenible y conservación de la biodiversidad en los sistemas de producción dentro de los corredores biológicos; 
  2. fortalecimiento de la capacidad de las asociaciones de productores para ampliar las oportunidades de negocio para productos amigables con la biodiversidad provenientes de la zona del Proyecto; y, 
  3. mejorar el marco institucional para apoyar la adopción de sistemas productivos sostenibles e instrumentos de mercado relacionados, incluidos los programas de intercambio regional entre los países del Corredor Biológico Mesoamericano y otros de la región10.

Los sistemas productivos seleccionados fueron cacao, café, ganadería silvopastoril, silvicultura, miel, ecoturismo y uso de vida silvestre, que son actividades que formaban parte de los paisajes productivos en la zona, tanto en el ámbito mexicano como en términos más amplios del Corredor Biológico y que agrupaban a un número importante de productores, algunos de los cuales tienen experiencias organizativas consolidadas y que utilizan una superficie considerable para su desarrollo.

Su naturaleza innovadora

El haber tenido cercanía con el proyecto prácticamente desde su inicio, me permite sostener que no tiene precedentes en la gestión pública mexicana de este tipo de asuntos, sobre todo por la naturaleza innovadora y experimental que asumió desde su diseño que, si bien tenía comprometidas metas, buscaba sobre todo generar en el proceso los aprendizajes desde acciones que pudiesen diseñarse, probarse y eventualmente traducirse en acciones de política pública.11

Un aspecto central lo constituyó el hecho de que su instrumentación estuviese a cargo de la CONABIO, una institución acreditada más por sus capacidades científicas en el conocimiento y uso de la biodiversidad, que le permitía estar relativamente al margen de los arreglos institucionales que generalmente se desarrollan alrededor de las dependencias gubernamentales, identificadas invariablemente con intereses y relaciones que la práctica cotidiana de la administración pública genera. Desde allí, empezó a marcarse la construcción de una especie de laboratorio en el que se exploraría una forma diferente de intervenir en la cotidianidad productiva de ciertas regiones y actividades agropecuarias del sur de México para comprometerlas con la sostenibilidad ambiental.

Desde su diseño, el proyecto buscó apoyarse en la integración de sus diferentes componentes a partir de reconocer que la práctica administrativa corriente generalmente otorgaba apoyos escasos, desarticulados y discontinuos para este tipo de iniciativas y que, si se buscaba provocar cambios tan ambiciosos como los que se proponían, se debía iniciar por subsanar esta condición. El conjunto de sus diversos componentes ofrece una idea clara de esta visión integral. 

  • El primero de ellos se orientaba a promover los sistemas productivos sostenibles y la transversalización de la biodiversidad, para lo cual se dispuso de asistencia técnica y dotación de capacidades a grupos de productores en el uso de prácticas productivas sostenibles a través de proveedores de servicios técnicos especializados; 
  • otro elemento sustantivo lo constituyó el impulso al asociacionismo de los productores y a las iniciativas de mercado amigables con la biodiversidad, para lo cual se propuso el fortalecimiento de asociaciones de productores y redes de grupos de productores, así como el establecimiento de alianzas de negocio para productos bioetiquetados. 
  • El tercer elemento fue trabajar en aspectos de institucionalidad, biosellos y cooperación sur-sur. Lo cual se buscó mediante una estrategia para el desarrollo de las capacidades institucionales, el diseño y uso de instrumentos de diferenciación de productos en el mercado, la promoción de alianzas y cooperación sur-sur y la gestión y monitoreo del proyecto. Este último componente permitiría que el Proyecto SPSB contara con los elementos para instrumentar las funciones de administración, planificación, coordinación, monitoreo biológico, monitoreo de resultados y evaluación. 

Aspectos relevantes de la intervención

Su financiamiento ofreció otro espacio innovador, pues al estar integrado mediante aportaciones de contrapartida, con un fideicomiso en el que se concentraban las aportaciones del gobierno mexicano y las donaciones internacionales y luego privadas12, se evitaba la incertidumbre de los programas públicos convencionales que no pueden comprometerse con iniciativas multianuales como el proyecto lo exigía y si bien en la práctica no se pudo operar totalmente con la suficiencia y oportunidad requeridas, la apuesta por esta forma de financiamiento constituye sin duda una pieza clave para propuestas de esta naturaleza. Cabe añadir que el proyecto también promovió la identificación y puesta a disposición de las asociaciones de productores opciones de financiamiento creditico adicional, que dada la madurez de la mayoría de las organizaciones participantes solo se utilizó parcialmente.

En esta misma línea, cabe destacar el hecho de que las actividades desarrolladas por las organizaciones de productores participantes fueron financiadas en calidad de donaciones con contrapartida de las mismas y su participación a lo largo del proyecto estuvo articulado a través de planes de negocios para la producción, el procesamiento y la comercialización de productos amigables con la biodiversidad, que fueron específicamente elaborados con y para cada una de las organizaciones participantes. Tener una hoja de ruta de mediano plazo, significó sin duda otra importante novedad en un entorno acostumbrado a trabajar con inciertos ejercicios anuales. 

De acuerdo con algunos datos de reportes públicos13, se puede decir que el proyecto incorporó a veintisiete organizaciones con casi trece mil productores en una superficie de más de ochenta y un mil hectáreas, que lograron ventas de productos identificados con prácticas amigables con la biodiversidad del doble de las propuestas originalmente, lo cual muestra que -si bien no se ha dispuesto de la evaluación final del proyecto-, las metas originales fueron superadas. 

Las organizaciones participantes fueron ocho dedicadas al aprovechamiento forestal, seis a la actividad cafetalera, cinco a la producción de miel, cuatro al ecoturismo, dos al cacao y una a la ganadería silvopastoril. De estas la dedicada al aprovechamiento de la fauna silvestre abandonó de manera temprana el proyecto y otro par no lograron completar totalmente el proceso.  

Seleccionando granos de café.
Fuente: Mariana Gómez de Regil CONABIO

Otros elementos que acreditan la naturaleza innovadora de este proyecto y pueden verse en los diferentes informes que se produjeron a lo largo de su desarrollo. Se formalizaron en asociaciones quienes en un principio solo eran grupos informales de productores, lo que significó un avance sustantivo en la capacidad para gestionar colectivamente las iniciativas individuales de sus asociados; estas asociaciones fueron actores fundamentales en la formulación e instrumentación de sus propios Programas Operativos, Planes de Adquisiciones y Contrataciones, así como los Planes Amigables con la Biodiversidad en los que se incorporaron salvaguardas ambientales y sociales; todo lo cual significó un gran avance en la visión y forma de ejercer los presupuestos y en la mejora de las capacidades administrativas y gerenciales.

La información disponible, como los reportes de las salvaguardas ambientales, acreditan la forma como el concepto amigable con la biodiversidad fue posicionándose en sus prácticas productivas, así como el hecho de que prácticamente todos los productores fueron capacitados en las respectivas prácticas AB que debían aplicar e incorporar en sus procesos productivos y que no se quedó solo en la familiarización del tema, la terminología y conocimiento de las diferentes técnicas que se podían aplicar en cada sistema productivo -algunas de estas prácticas ya se venían aplicando por los productores, dedicados a la producción orgánica-, sino que se pudo advertir la apropiación y el compromiso que adquirieron los productores con relación al cuidado del medio ambiente y el respeto, preservación y uso de la biodiversidad. 

El acompañamiento técnico especializado y sostenido14 a lo largo del proceso, algo también inusual en la práctica administrativa mexicana fue muy valorado por los productores, tanto para la elaboración, implementación y seguimiento de sus Planes de Negocios, como por la multiplicación de los conocimientos y experiencias que lograron obtener en diferentes temáticas relacionadas con la producción, las prácticas amigables con la biodiversidad, capacidades administrativas y de gestión, asimismo al incrementar la posibilidad de generar la documentación respecto a la trazabilidad de los procesos dentro de las asociaciones de productores, las cuales han servido ya en algunos casos para obtener certificaciones (miel y café) y para mostrar las evidencias que les permitan acceder a mercados especiales que están dispuestos a pagar precios preferenciales específicos a los productores por acreditar sistemas productivos amigables con la biodiversidad (café y cacao).

Los productores dispusieron también de un soporte de alta especialización a través de Unidades de Transferencia Tecnológica, que en algunos casos fueron las representaciones nacionales de actividades productivas como en el café y en otras instituciones educativas de alta calificación como para la miel y el cacao, o de organizaciones civiles reconocidas como para los aspectos forestales y el ecoturismo. Esto permitió a algunas de las organizaciones cumplir con los requisitos tanto para acceder a certificados respecto a productos especializados con una diferenciación específica, como para la búsqueda de mercados para dichos productos. 

 

Semillas de cacao.
Fuente: Aldair Villaseñor Hernández. CONABIO 
 

Por otro lado, el participar en diferentes eventos tanto para el intercambio de experiencias como para conocer a otros actores de la cadena de producción y comercialización, les abrió panoramas y les mostró posibles rutas para llegar a tomar parte de los mercados identificados. Participar en ferias y mesas de negocios internacionales, por ejemplo. Algunos productores lograron no solo la certificación de sus productos, sino premios nacionales y con reconocimiento internacional por la calidad y especialización de sus productos. 

Apoyado en el conocimiento experto de la propia CONABIO y de una entidad certificadora, el proyecto dispuso de la definición de los estándares para cada uno de los sistemas productivos seleccionados, para acreditar las prácticas amigables con la biodiversidad, lo cual constituyó sin duda un punto relevante para la eventual institucionalización de estas prácticas.

Otras consultorías facilitaron que los productores pudieran fortalecer la difusión y divulgación de lo que se estableció en las salvaguardas para cuidar la biodiversidad y hoy se cuenta ya con algunos acervos fotográficos y videográficos, tanto de los procesos de producción amigables con la biodiversidad, como de los impactos en la conservación de especies por la incorporación de estas prácticas en los paisajes productivos. 

Algunos logros identificados

A la fecha, se puede afirmar que los efectos han permeado hacia algunas comunidades; tanto en el interés por el cuidado de la biodiversidad, como en la apropiación del proyecto y lo que implica en la calidad de vida; se identificó que las mujeres cada vez más se han ido incorporando a los procesos de los sistemas productivos y los jóvenes están interesados en el monitoreo de la biodiversidad. 

- Lecciones aprendidas y obstáculos encontrados

Es conveniente apuntar que el proceso no careció de obstáculos y dificultades que limitaron sin duda el logro de sus objetivos más amplios, pues el proceso de aprendizaje de sus operadores fue más largo de lo estimado, al igual que el de las organizaciones de productores y hubo que  enfrentar el problema de la inoportunidad e insuficiencia financiera del proyecto, derivado de la dificultad para vencer inercias administrativas y políticas, que desgraciadamente suelen traducirse en barreras para este tipo de iniciativas. Uno de los temas en los que no se avanzó demasiado, fue en la institucionalización de los aprendizajes por parte del aparato gubernamental, pues el proyecto se movió entre dos momentos político-administrativos. El proyecto se promovió y aprobó en un periodo administrativo marcado por un determinado signo político y se desarrolló bajo un gobierno de diferente origen, y ahora que ha terminado, quien encabeza la administración pública, es a su vez de una formación política distinta a las anteriores, aspectos que sin duda han determinado el entorno en el que se desenvolvió el proyecto, independientemente de que estas prácticas ajenas a las formas tradicionalmente segmentadas y lineales con que generalmente se conduce la administración pública, no asimilan con facilidad la complejidad consustancial a este tipo de abordajes.

 

El jaguar es emblemático de la zona del proyecto Pronatura.
Fuente: Juan Carlos Fuller – Mederic Calleja CONABIO
 

Una reflexión final

He sostenido que la experiencia aquí descrita es un caso de innovación social que se asemeja a lo que hoy en algunos países ha empezado a conocerse y explorarse como laboratorios de política pública, en donde se han combinado herramientas e instrumentos para identificar y resolver los problemas en lugar de solo administrarlos.

Plantearse la adopción de prácticas amigables con la biodiversidad en la actividad productiva cotidiana de pequeños productores pobres, significó poner a las personas y el capital natural en el centro de la propuesta exigiendo trascender la lógica lineal y fragmentada en silos de la administración pública mexicana, yendo a contracorriente de la entrega de subsidios insuficientes y regresivos en cuanto al uso insostenible de los recursos naturales. La propuesta en cambio fue la incorporación de prácticas productivas sostenibles que pudiesen valorarse en el mercado. 

La transversalidad y la concurrencia de financiamiento con carácter multianual puso énfasis en la dotación y fortalecimiento de capacidades de los productores, con efectos tanto al interior de las familias como de las comunidades. 

El modelo de contrapartidas favoreció la concurrencia de financiamientos y está buscando generar un cambio institucional en los responsables en México de los temas de producción y de la conservación de la biodiversidad como lo son Secretaría de Agricultura, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (SAGARPA)15 y la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT), en un proceso de involucramiento que lleve a convertir la sostenibilidad ambiental en un tema intersectorial que constituya la base del diseño de nuevas políticas públicas. 

El financiamiento concurrente entre los recursos de donación y los que aportan programas federales direccionado hacia la búsqueda de la vinculación de los productores con el mercado nacional y los mercados globales, y en particular con mercados especializados le da más viabilidad, sostenibilidad y competitividad a cadenas productivas y sistemas de producción. 

Asociar desde el diseño el uso sostenible del capital natural con las prácticas productivas y su expresión en el mercado, constituyó sin duda un hito en la práctica administrativa de los temas ambientales en el país, así como la operación directa con productores organizados para potenciar sus pequeños activos en esfuerzos asociativos.

De las principales variables a resaltar, es que desde el diseño se hayan considerado simultáneamente una visión de cuidado del medio ambiente y la biodiversidad con temas productivos y de mercado; y que, a su vez, se haya contemplado el desarrollo y en su caso el fortalecimiento individual y colectivo de capacidades organizativas, productivas, de mercado, de monitoreo y de conocimiento de la biodiversidad. 

Poner a disposición de los productores organizados el conocimiento especializado para responder a los diferentes momentos de los procesos productivos de manera sostenida a lo largo del proyecto significó sin duda otro aspecto de enorme relevancia.

Todo ello articulado en un Plan de Negocios diseñado con los propios productores, permitió disponer de una direccionalidad que no estaba decidida “desde arriba”, sino que partía, con los riesgos correspondientes, de visiones, aspiraciones, activos y capacidades de los participantes, lo que sin duda incentivó el compromiso de estos para con el proyecto.

El uso de mecanismos de participación como la consulta pública al interior de los grupos de productores integrantes de las asociaciones, así como con otros actores claves en el territorio de incidencia, propició su participación y facilitó la verificación del cumplimiento de las prácticas AB, así como con las salvaguardas sociales y ambientales. 

Como la documentación disponible lo acredita, es posible conocer de sus prácticas amigables con la biodiversidad y las consecuencias de su implementación, lo que se ha traducido en evidencias que permitan su difusión y posibiliten la monetización al ser expuestas en mercados diferenciados.

El establecimiento de estándares que pudieran ser adoptados por los productores y verificados por terceras partes, ya fuera a través de biosellos, certificaciones o algunos otros instrumentos; que sirven para garantizar a los consumidores de los productos y o servicios, que éstos fueron producidos en ambientes amigables con la biodiversidad; generó condiciones propicias en nichos de mercado susceptibles de apreciar esta diferenciación.

Asimismo, los resultados del proyecto abrieron espacio para una efectiva inclusión financiera con la identificación, embrionaria si se quiere, de agentes financieros en los cuales poder apoyarse en los casos en que los flujos de los proyectos lo posibilitaron. 

El desarrollo de capacidades gerenciales, de la promoción de alianzas de negocios y el desarrollo de opciones para acceder a crédito, conforman un conjunto de elementos que definieron el proyecto y que acreditan su carácter innovador. 

Terminaría diciendo que el sombrío panorama planteado en el informe del IPBES y que inicia este texto, también sugiere algunos elementos de la forma como se imaginan posible enfrentar dicha problemática mediante una mejora sustantiva de la gobernanza y proponen: abordar la incoherencia política mediante una gobernanza integradora; decidir con base en conocimiento legítimo y creíble para una gobernanza informada; permitir el aprendizaje para una gobernanza adaptativa; y garantizar la equidad y la participación para una gobernanza inclusiva.

Con base en lo descrito anteriormente, es posible decir que la práctica observada en la experiencia del Proyecto Sistemas Productivos Sostenibles y Biodiversidad apunta en esa dirección y que de igual forma, podría acreditarse como una experiencia que apunta hacia un cambio trasformador como el que hoy se requiere, si queremos seguir beneficiándonos en palabras de Sandra Díaz, copresidenta de la evaluación realizada por el IPBES, de “Las contribuciones de la biodiversidad y la naturaleza a las personas (como) nuestro patrimonio común y la red de seguridad más importante para la vida de la humanidad…” 

 

Author bio

Pablo Agustín Fregoso Rojas 

Economista. Con una larga trayectoria en el sector público en diferentes ámbitos como Desarrollo Social, Hacienda y Crédito Público, y Medio Ambiente, en las que su campo de trabajo principal ha tenido que ver con la superación productiva de la pobreza, el desarrollo regional y la gestión pública.

Ha impartido numerosas conferencias en temas de Economía Social, promovido procesos de incubación de proyectos productivos dentro del Sector Social de la Economía y ha hecho consultoría privada tanto para dependencias federales como para gobiernos locales y organizaciones sociales de productores rurales.

Actualmente trabaja temas de innovación social, agricultura familiar, medio ambiente y ODS.

 

Notas

1 Agradezco a Francisco Abardía Moros, quien estuvo a cargo de esta iniciativa, la generosidad para permitirme seguir de cerca el proceso de este proyecto y participar en diferentes momentos en su discusión y seguimiento

2 General Director of Consultores Especializados y Soluciones Integrales (CESOI, S.C.)

3 Actualmente, un esfuerzo en esa dirección se realiza por el Consorcio de Políticas de Innovación Transformativa (TIPC, por sus siglas en inglés), que es un grupo de creadores de políticas y agencias de financiamiento -Colombia, Finlandia, México, Noruega, Sudáfrica y Suecia-, coordinado por la Unidad de Investigación de Políticas Científicas (SPRU) en la Universidad de Sussex en el Reino Unido, que trabajan para dar sustancia a un nuevo marco para la política de Ciencia, Tecnología e Innovación (STI) que apunta a contribuir a abordar los desafíos sociales globales, como se resume en los Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas, incluidos el cambio climático, la desigualdad, el empleo y los caminos hacia el crecimiento económico y el desarrollo. www.tipconsortium.net/about/

4 Estas referencias están tomadas del comunicado de prensa del IPBES y que se pueden encontrar en: www.ipbes.net/news/

5 projects.worldbank.org/P121116/  www.biodiversidad.gob.mx/corredor/SPSB/  

6 La CONABIO es una comisión intersecretarial que tiene la misión de promover, coordinar, apoyar y realizar actividades dirigidas al conocimiento de la diversidad biológica, así como a su conservación y uso sustentable para beneficio de la sociedad.

7 CONABIO. 2006. “Capital natural y bienestar social”. Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad, México.

8 documents.worldbank.org/curated/

9 El GEF, Global Environment Facility (Fondo Global para el Medio Ambiente) es una organización financiera independiente establecida en 1991 que canaliza recursos en forma de donaciones a países en desarrollo para que instrumenten proyectos relacionados con los temas de biodiversidad, cambio climático, aguas internacionales, degradación de tierras, capa de ozono y contaminación orgánica.

10 Estos aspectos se encuentran en las páginas 8 y 9 del documento “PROJECT APPRAISAL DOCUMENT ON A PROPOSED GRANT…” En:  documents.worldbank.org/curated/

11 Prácticamente toda la información que sustenta lo expresado en este artículo se puede encontrar en los diferentes documentos y reportes del proyecto que se encuentran en sitio del Banco Mundial: projects.worldbank.org/P121116/

12 El apoyo de Fomento Social Citi Banamex fue muy importante para el desarrollo de esta iniciativa.

13 CITARINFORMES DEL WB

14 Que fue desarrollado a través de figuras denominadas Grupos de Trabajo Locales, que eran despachos especializados en la rama de actividad correspondiente y que debían tener presencia y experiencia local y los cuales fueron seleccionados entre las asociaciones de productores y la CONABIO.

15 Esta dependencia ha cambiado recientemente de nombre y hoy es la Secretaría de Desarrollo Rural (SADER)

 

Works Cited

AD, NAFIN-BIRF. (03 de Octubre de 2012). Acuerdo de Donación del Fondo para el Medio Ambiente Mundial. Recuperado el 15 de Octubre de 2018, de documents.worldbank.org/curated/

Ayuda de Memoria 0, Banco Mundial. (2013). Misión de Lanzamiento realizada del 20 al 25 mayo de2013. Ayuda de Memoria. Recuperado el 15 de noviembre de 2018

Ayuda de Memoria 10. Banco Mundial. (2018). Misión de Apoyo a la implementación del 23 al 26 de abril de 2018. Recuperado el 20 de noviembre de 2018

Ayuda de Memoria 3, Banco Mundial. (2014). Informe de Misión Técnica del Proyecto Sistemas Productivos Sostenibles y Biodiversidad del 1 al 6 de septiembre de 2014. Recuperado el 12 de noviembre de 2018

Ayuda de Memoria 5, Banco Mundial. (2015). Informe de Misión de Medio Término realizada del 27 de septiembre al 2 de octubre de 2015. Ayuda de Memoria. Recuperado el 13 de noviembre de 2018

Ayuda de Memoria 7, Banco Mundial. (2016). Misión de Supervisión realizada de septiembre a noviembre de 2016. Ayuda de Memoria. Recuperado el 18 de noviembre de 2018

Ayuda de Memoria 9, Banco Mundial. (2017). Misión de Apoyo a la implementación realizada en julio de 2017. Ayuda de Memoria. documentos.bancomundial.org/curated/

Banco Mundial. (Varios años). Informes sobre el estado de ejecución y resultados. projects.bancomundial.org/P121116/

Banco Mundial, Políticas ambientales y sociales para proyectos. (s.f.). Banco Mundial. www.bancomundial.org/es/projectsoperations/

ENB, SEMARNAT-CONABIO. (2000). Estrategia nacional sobre biodiversidad en México. www.conabio.gob.mx/conocimiento/

PAD, Banco Mundial. (06 de agosto de 2012). Documento de Evaluación Incial del Proyecto Sistemas Productivos Sostenibles y Biodiversidad. documents.worldbank.org/curated/

Valdez, M. d. (2012). Informe de Evaluación Ambiental del Proyecto: Sistemas Productivos Sostenibles y Biodiversidad. Obtenido de documents.worldbank.org/curated/

Equipo SociaLab
Fuente: SociaLab

Resumen

Socialab funciona como una empresa con foco de impacto social que investiga y da visibilidad a problemáticas que afectan a una comunidad, a una región o al mundo para luego, de la mano de las organizaciones, convertirlas en desafíos. En términos concretos, se realiza un llamado a las miles de mentes creativas con talentos y conocimientos diversos, que forman parte de la plataforma global de innovación abierta de Socialab, y a la sociedad en general, para que propongan ideas que podrían acabar o mitigar los efectos de dicha problemática, y que, además, tengan el potencial de convertirse en empresas generadoras de nuevas oportunidades, tanto para el mundo, como para las mismas organizaciones que los apoyan. 

Quién es SOCIALAB

En el 2010, y bajo la idea de amplificar y diversificar el impacto que estaba generando la Fundación TECHO para Chile a través de la construcción de viviendas dignas en los 19 países en los que tuvo y tiene presencia, surgió el Centro de Innovación de TECHO, donde el propósito que unió en ese momento a sus fundadores fue el mismo: construir una sociedad más justa y sin pobreza. Solo que esta vez la propuesta era resolver este desafío de una manera diferente: de forma descentralizada. 

La hipótesis era la siguiente: si hay un gran desafío en una comunidad, población o país y hay una persona o equipo resolviéndolo, es más probable que sea más costoso y tome mucho más tiempo. Pero si abrimos estas problemáticas a una comunidad de creativos, diseñadores y emprendedores que puedan resolverla, vamos a poder escalar rápidamente las soluciones, generar un impacto en ámbitos más amplios que solo vivienda y lograremos a impulsar el desarrollo de empresas del futuro: empresas que están preocupadas no solo de generar valor económico sino también social. 

Y como en la innovación la magia está en actuar rápido, esta hipótesis se probó desde el día cero. En los primeros intentos se idearon soluciones para problemas de servicios básicos. Con las duchas móviles y el acceso a agua potable a través de un sistema de purificación por plasma se logró un elemento básico y primario a familias de campamentos.

Hoy ya se han generado más de 205 desafíos de innovación abierta, lo que significa que más de doscientas veces Socialab ha desafiado a emprendedores y creativos del mundo a solucionar problemas reales. Inicialmente fueron desafíos para combatir la pobreza, y luego fueron desafíos medioambientales, sociales, de sustentabilidad, y de negocio. Estos desafíos han logrado no sólo aportar una solución a los problemas planteados, sino también impulsar ideas, empresas y proyectos de emprendedores sociales de Chile, Latinoamérica y el mundo. Para el año 2019 son 800 startups y 57.752 propuestas que se han compartido en una plataforma de innovación abierta.

Julián Ugarte, Matías Rojas, Andrés Iriondo y Askan Straume, pertenecían a “Un Techo para Chile” y trabajaban comprometidos bajo el lema de la superación de la pobreza. Juntos han forjado la historia de Socialab como sus fundadores en los casi 9 años de vida de esta plataforma, en los que Julián ha cumplido un especial papel de difusión e inspiración para el ecosistema del emprendimiento chileno y continental. Julián, además de ser Director y cofundador de Socialab, es también socio fundador de IF (primera productora con Certificación «B» en Chile),  Co-creador del Festival Internacional de Innovación Social (FiiS) (ya va en su 7ª versión), Fellow de Ashoka,  embajador de +SocialGood (ONU) y ganador de uno de los premios más importantes de innovación en Chile: AVONNI (galardón obtenido por su gestión en Socialab el año 2013). Y, finalmente, su implicación en el bienestar del país lo ha llevado a incursionar en el ámbito público postulándose como como candidato a  senador por la V región el 2017.

Actualmente, Socialab funciona como una empresa con foco de impacto social que investiga y da visibilidad a problemáticas que afectan a una comunidad, a una región o al mundo para luego, de la mano de las organizaciones, convertirlas en desafíos. En términos concretos, se realiza un llamado a las miles de mentes creativas con talentos y conocimientos diversos, que forman parte de la plataforma global de innovación abierta de Socialab, y a la sociedad en general, para que propongan ideas que podrían acabar o mitigar los efectos de dicha problemática, y que, además, tengan el potencial de convertirse en empresas generadoras de nuevas oportunidades, tanto para el mundo, como para las mismas organizaciones que los apoyan. 

En otras palabras, Socialab se preocupa por ampliar el impacto y la eficiencia de la estrategia de sostenibilidad, innovación y comunicaciones de las organizaciones públicas y privadas, apoyando ideas de emprendimiento sostenibles y escalables posicionando estos procesos en la agenda pública.

 

Logo 

Socialab está presente con oficinas en Argentina, Chile, Colombia, México, Uruguay y Guatemala, y una comunidad online de 850.000 creativos de 96 países. 

Hoy, los desafíos de Socialab no sólo están enfocados en descubrir y conectar socios de impacto con financiamiento para concretar estas soluciones, sino además, en hacer que estas ideas resuelvan problemas a gran escala, se exporten al mundo y se sostengan a largo plazo.

A continuación se exponen algunos proyectos de innovación social que está desarrollando SociaLab: 

Papinotas: Educación y tecnología para lograr una labor imprescindible

En Chile y el mundo, la transformación digital escolar es un tema que desde la irrupción de internet y los computadores en salas de clases en la década de los noventa, ha sido clave para modernizar la educación.

 

PAPINOTAS Logo

Manejar esa transformación ha significado cambios en los planes educativos, desde metodología a mallas curriculares, haciendo partícipes de esta verdadera revolución al Gobierno, Ministerios, apoderados, alumnos, profesores y autoridades de los establecimientos.

Es en esta necesidad de adaptar la educación a los tiempos de hoy, mejorarla y socializar con ella, que nace Papinotas, una plataforma de gestión integral creada por la ingeniero Civil Industrial Natalia Espinoza y que cuenta con diferentes servicios de alta necesidad para los colegios, apoyándolos en su transformación digital, fortaleciendo la relación escuela-familia y generando, mediante la tecnología, mejoras en procesos administrativos. Fue un enorme desafío que necesitaba una solución rápida y eficaz, pero también inteligente y acorde con la realidad de Chile, país en vías de desarrollo en donde la tecnología e internet han penetrado con fuerza en la rutina diaria de sus habitantes. Se estima que el 72,7% de los chilenos utiliza Internet, según un estudio de la Fundación Digital País. A nivel mundial, Chile lidera ranking de competitividad digital en América Latina, ocupando el lugar 37 del estudio publicado por el Centro Mundial de Competitividad de la escuela de negocios IMD de Suiza que evalúa, entre otras cosas, en qué medida un país adopta y explora las tecnologías digitales que llevan a la transformación de sus prácticas de gobierno, de los modelos de negocio y de las sociedad en general.

En este contexto, Papinotas se instala como un apoyo fundamental y una empresa de desarrollos tecnológicos para la educación, cuyo objetivo es entregar soluciones de real impacto para la gestión escolar. Entre 2011 y 2019 se han enviado más de 60 millones de Papinotas, impactando a más de 800 mil familias y reuniendo a más de 15 mil usuarios activos en la plataforma con uno de sus servicios estrella: Comunicación Escuela-Familia que es, en definitiva, una comunicación a través de un sistema que permite el envío de mensajes de texto directo al celular de los apoderados en 3 simples pasos y que en la actualidad, sus buenos resultados han incentivado que 500 instituciones confíen en su proyecto y servicios.

La ciencia de bolsillo: una revolución para la educación científica.

La importancia de la ciencia en el desarrollo de un país ha sido demostrada históricamente en distintas disciplinas: medicina (vacunas, tratamientos), astronomía (y su más reciente confirmación de la existencia del agujero negro, cambiando todo lo que conocemos), investigaciones que han determinado nuestra manera de vivir y comprender nuestro entorno. Sin embargo, aunque Chile ha ingresado a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), cuyos países líderes en investigación poseen una institucionalidad científica clara, centralizada y autónoma, sólo alcanza el 0,4% del PIB en inversión, mientras que los países de la OCDE invierten en promedio el 2,4% y los más audaces (Israel y Corea) superan el 4%. 

 

Lab4U Logo
Fuente: Socialab

Sólo un 12 % de los colegios de Chile cuentan con un laboratorio versus un 57% de escolares que poseen un smartphone, según cifras del Banco Interamericano de Desarrollo (BID). Esa fue una cifra reveladora para los fundadores de Lab4u, Álvaro Peralta, Komal Dadlani, Isidro Lagos y Rodolfo Águila, quienes vieron una solución para colaborar con la ciencia y poder llegar a las distintas realidades sociales, entregando soluciones para la educación científica y acercando ésta a los alumnos de una manera rápida e interactiva. Esta iniciativa logra transformar cualquier smartphone en un laboratorio científico y funciona de la siguiente manera: se usan sensores de teléfonos inteligentes para convertirlos en herramientas para la experimentación, combinando tecnología con recursos para que los educadores transformen la forma en que sus estudiantes aprenden ciencia.

Lab4UBanner web 
Fuente: Socialab

Lab4u funciona como una aplicación en los teléfonos y tabletas de los estudiantes, aunque también los profesores pueden beneficiarse de Lab4U, teniendo la posibilidad de crear actividades en la plataforma para que los estudiantes puedan después llevar a cabo experimentos con sus teléfonos, compartir resultados y experiencias. Más de 100 mil estudiantes y 20 mil profesores de 20 distintos países han apostado por sus beneficios.

Estudiantes utilizando la aplicación Lab4U

La población envejece: ¿cómo lidiamos con este nuevo escenario?

Según los resultados entregados por el Censo 2017, la población en Chile está envejeciendo aceleradamente. Esto es notario cuando comparamos el Censo de 1992 con el del 2017, donde en el primero, un 6,6% de las personas tenía 65 o más años, mientras en el segundo, este grupo etario representó el 16,2%.  Chile envejece y con esto, los desafíos socio culturales que se enfrentan son enormes. A este hecho concreto, responden iniciativas como Servisenior creado por Ignacio Hinojosa y David Allendes, quienes obtuvieron el Premio Nacional de Innovación Avonni, que bajo la invitación Innovar para el mundo, celebró su XII versión.

 

ServiSenior Logo

Servisenior ya lleva más de 3.500 seniors inscritos en su plataforma que ofrece servicios realizados por personas mayores de 50 años y que ya rentabiliza más de 120 millones de pesos (USD175.567) y más de 30.000 horas laborales para los seniors. 

Participantes de ServiSenior
Fuente: Socialab

El año pasado también fueron galardonados con un Huella, premio que otorga la Corporación de Fomento de la Producción (CORFO) Agencia gubernamental de Chile, un  organismo de ámbito multisectorial encargado del fomento de la producción nacional y promotora del crecimiento económico regional.

Estos tres emprendimientos fueron apoyados por SOCIALAB en distintas instancias y desafíos. Servisenior, por ejemplo, participó y ganó el primer lugar de “Emprende Social” de la Caja de Compensación Los Andes (2017) y desde ese momento, Socialab los guió fuertemente para encontrar financiamiento y conectarlos con instituciones y empresas que los ayudaron a impulsar su proyecto de triple impacto.  Junto a Lab4u, Papinotas y otras innovaciones de impacto, conforman un especial grupo de startups apoyadas por Socialab, algunas de ellas son: Freshwater, sistema inteligente de uso doméstico que produce agua purificada a partir del aire sin necesidad de conectarse a una red convencional de agua potable y que funciona tan sólo con ser conectada a una fuente eléctrica; Braveup, plataforma móvil que mejora la comunicación y el entendimiento escolar con un programa que enseña sobre el uso responsable de internet, redes sociales, nuevas tecnologías y acerca a las familias al proceso educativo; y Hora Fácil, una aplicación totalmente automatizada y gratuita, que resuelve el problema de las largas filas de espera de madrugada en los consultorios.

SociaLab Ventures: Los desafíos futuros 

A inicios del 2019, junto con el apoyo de CORFO, SociaLab crea SOCIALAB VENTURES, una aceleradora de negocios de impacto en Chile.

 

 

Logo SociaLab Ventures

Socialab Ventures es la respuesta a una necesidad de startups que están en etapas más avanzadas y se enfrentan a diario a nuevos desafíos generando impacto y rentabilidad económica. También nace como una respuesta a la cada vez más alta demanda del mercado por este tipo de negocios, principalmente, fondos de inversión, quienes están viendo cada vez más oportunidades y buscan invertir en startups que pueden solucionar problemas sociales sin perder de vista la rentabilidad económica. 

Bajo esta premisa, Matías Rojas, gerente general de Socialab, considera fundamental el apoyo con programas específicos y completos que cubran las necesidades de cada startup: Sabemos que el mundo está cambiando y somos conscientes del potencial que tienen nuestros emprendedores para ser actores importantes en esos cambios. Es por esta razón que desarrollamos diversos programas que los apoyarán en sus distintas etapas para aumentar sus probabilidades de éxito y conseguir que sigan creciendo y llegando cada día más lejos con su principal propósito: impactar positivamente en la sociedad”

El objetivo de la creación de Socialab Ventures tiene distintos frentes, pero todos muy concretos: crecimiento en ventas, levantamiento de capital y/o internacionalización de sus startups. Para lograr esto, se diseñaron distintos programas que buscan apoyar a los emprendedores en su horizonte de generar impacto y que éste pueda medirse. La meta para el primer año es acelerar y apoyar al menos 15 startups además de medir e identificar el impacto de cada empresa y la suma del portafolio completo. “También es un objetivo tener un portafolio diversificado, hacer match con inversionistas y lograr que este portafolio se abra a nuevos mercados internacionales” reafirma, Matías Rojas.

Socialab Ventures será financiado por Corfo en sus primeros tres años a través de su fondo Aceleradoras Corporativas de la Gerencia de Emprendimiento y es uno de los grandes desafíos de SOCIALAB este 2019.

Author bio

Valentina González

Ingeniera comercial con magister en Ventas de la Universidad Adolfo Ibáñez, con experiencia en Innovación y Emprendimiento, desde el lado público, universitario y privado.

Trabajó en Corfo apoyando startups en etapas tempranas y relacionándose directamente con los principales actores del ecosistema de emprendimiento chileno, luego fue Subdirectora de Emprendimiento en la Universidad del Desarrollo, creando y llevando a cabo distintos programas de incubación y aceleración para alumnos. Además de trabajar dentro del ecosistema del emprendimiento, se dedica a la docencia, su otra pasión, potenciando una cultura emprendedora en los alumnos universitarios e incentivándolos a crear startups. Hoy en día es Gerente de Socialab Ventures, la aceleradora de negocios de impacto de Socialab 

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